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Posts Tagged ‘St Andrews Links’

Los mejores hoyos del Open Championship

13 de julio de 2015 Deja un comentario

Hace tiempo Canal+ Golf emitió una conversación entre Padraig Harrington y Colin Montgomery debatiendo una cuestión interesante: de las nueve sedes del Open Championship que hoy existen, ¿cual sería el mejor recorrido posible? La conversación en esencia es un debate animado e inteligente entre dos amantes de los links sobre lo que debe ser un gran hoyo de golf, salpicado con los golpes más recordados de la historia reciente de los Open Championships. A pesar de lo poco queridos que son ambos golfistas, estamos ante un gran reportaje. Se puede ver (en inglés) aquí:

Recordemos que el Open Championship es el Major más antiguo y siempre se juega en un links tradicional. Actualmente se rota entre 9 campos diferentes, aunque parece que Royal Portrush puede entrar en la rotación en el futuro. Las sedes del Open son:

  1. Old Course de St Andrews Links, la cuna del golf, y la sede más empleada, ya que acoge el torneo cada 5 años (en los años que acaban en 0 y en 5)
  2. Carnoustie, el campo más difícil de la rotación, según los cálculos de Monty por dos golpes. Un campo extraordinario, quizá el que menos preparación requiere para acoger el torneo: no es preciso dejar crecer el rough para intimidar a los jugadores.
  3. Muirfield, sede de la Honorable Sociedad de golfistas de Edimburgo. Un campo sólido, serio, duro. Un gran test de golf. Phil Mickelson se proclamó allí Golfista del Año en 2013.
  4. Royal St George’s, el links más tradicional.
  5. Turnberry Ailsa Course (ahora Trump Turnberry); el campo con más personalidad de los 9, sin duda el más reconocible.
  6. Royal Troon. Otro campo duro. Todd Hamilton fue el último ganador en 2004
  7. Royal Lytham & St Annes, sede de la primera victoria de Seve en el Open.
  8. Royal Birkdale
  9. Royal Liverpool, la sede del Open Championship 2014.

Algunos de los hoyos seleccionados fueron:

Hoyo 1: El primero del Old Course de St Andrews. Golfísticamente es un hoyo simple y absurdo: una enorme pradera que se extiende suavemente hasta el green, con un único obstáculo: un pequeño canal serpenteante 20 metros antes del green. Pero no existe en el mundo un escenario comparable: la salida es una estupenda inyección de adrenalina. Se comentan también como grandes hoyos iniciales el hoyo 1 de Royal Birkdale o el inaugural de Royal St George’s, hoyo en el cual Tiger Woods cometió un triple bogey en la última jornada del Open Championship, torneo que al final ganó Ben Curtis en 2003 con un golpe de ventaja sobre Tiger.

Hole 1 St Andrews

Hoyo 2: Royal Birkdale o Carnoustie. Ambos son dos grandes hoyos de golf, dos ejemplos de lo buenos que pueden ser los links. Birkdale es un dog leg ligero a la izquierda que deja un segundo tiro espectacular a un green protegido por muchos bunkers, y que siempre se juega con viento cruzado. Royal Birkdale Golf Club-The Open 2008 venue

El hoyo 2 de Carnoustie, aunque no es el mejor de este impresionante campo, es un fantástico par 4. El ligero dogleg hacia la derecha cuenta con hasta 9 pot bunkers en los laterales de la calle. Si conseguimos esquivarlos, tenemos un tiro a un green que mide más de 50 metros de largo y donde la posición de bandera es crucial para escoger el palo correcto. Esta es la vista desde detrás del green.

hole 2 carnoustie

Hoyo 3: Aunque se menciona el hoyo 3 de Royal Liverpool, como un gran hoyo de riesgo-recompensa, (los birdies sólo se consiguen si eres agresivo), la cosa está clara. El hoy 3 de Carnoustie es una obra de arte de las que te obligan a pensar desde el tee de salida. Hoyo bastante corto, el Jockie’s Burn cruza la calle justo por delante del green y varios bunkers también pueblan su superficie. Los jugadores suelen salir con un hierro corto para asegurar la calle y tratar de dejarla junto a la bandera en este green fantástico.

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Hoyo 4: Old Course de St Andrews. Despúes de tres hoyos relativamente amables, aquí empieza la vuelta de verdad en este campo. El par 4 más largo del recorrido. Una salida con driver difícil. El segundo tiro requiere jugar con cabeza para no liarse, sin jugársela demasiado. El green comparte superficie con el 14. Otro candidato es el 4 de Turnberry, un par 3 precioso, tradicional y que precisa de un tiro a green para evitar problemas: un bunker y una densa zona de rough en la parte derecha. El hoyo 4 es una copia del hoyo 8 de Royal Troon, el “Sello de Correos”, o “Postage Stamp”.

Turnberry, 8

Hoyo 5: El par 4 de Carnoustie gana. Un dogleg hacia la derecha que se puede jugar de muchas maneras, pero siempre evitando un sinfín de bunkers.

Carnoustie-Hole-5-Approach

Hoyo 6: el gran par 5 de Carnoustie. Un dramático par 5, en el que una de cada 10 bolas se van fuera de límites. Un hoyo para sobrevivir. El nombre del “Hogan’s Alley” (Callejón de Hogan) se debe a que en las cuatro vueltas del Open de 1953 Ben Hogan escogió la línea entre los bunkers de calle y el fuera de límites de la izquierda.

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Hoyo 7: El 7 de Royal Birkdale. Parece un par 3 normal, un tiro con un hierro 5. Pero causa un montón de problemas desde un tee levantado con viento cruzado. Rodeando al green hay 7 bunkers, uno de ellos en forma de anillo, y donde caer es una desgracia enorme. Otro magnífico hoyo 7 es el de Royal Lytham & St Annes.

Royal Birkdale Golf Club-The Open 2008 venue

Hoyo 8: El famoso “Sello de Correos” de Royal Troon. El apodo está dado por el tamaño del green. Es un tiro muy corto, de 113 metros, pero como falles un metro por la derecha o por la izquierda estás muerto. Hay un festival de bunkers enanos donde además la bola se quedará muy pegada al talud. El gran Gene Sarazen hizo un hoyo en uno en 1973, nada menos que con 70 años.

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Hoyo 9: El par 4 de Turnberry, quizá de los más fotografiados del campo. La salida es especial, ya que el tee de salida está literalmente sobre el mar y muy aislado. El tiro es muy intimidante, aunque no es difícil.

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Hoyo 10 de Muirfield: Un serio par 4. La calle y el green están bien protegidos por bunkers a la derecha, donde el viento se lleva la bola. Los dos bunkers del centro de la calle no están a distancia, pero obstaculizan la visión del green. Hay que tirar largo y recto.  Otro candidato: el hoyo 10 de Turnberry.

hole-10 muirfiled

Hoyo 11: Se discute entre el 11 de Carnoustie (un maravilloso par 4, largo y con muchos bunkers en la calle y sobre todo cercando el green),  y el de Royal Troon. Al final resulta ganador este hoyo tradicional de Troon. Una salida semiciega con fuera de límites por la derecha (el ferrocarril a Prestwick, tan clásico del paisaje de los links) y donde hay que sobrevolar un océano de tojos. Hoyo muy serio y muy duro. Jack Nicklaus hizo 10 golpes en el Open de 1962.

Hoyo 12: Un muy atractivo par 3 de Royal Birkdale. No es muy largo pero puede hacer que el green parezca muy pequeño. Y el tiro está amenazado por bunkers profundos y mucho rough protegiendo el green. Es uno de los mas duros del recorrido, quizá de toda la rotación del Open. Un green natural, parece que no ha sido diseñado; nació así. Casi no se ve la bandera, si se pone en la parte derecha del green. Monty habla de que es casi un dogleg; tienes que hacer un fuerte fade para llegar al objetivo. Es un hoyo crucial. Si fallas el tiro de salida, el bogey está asegurado.

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Hoyo 13: Seguimos en el campo inglés de Royal Birkdale. Harrington elige este par 4, clave en su victoria del 2008. Es clave la salida, y más con los bunkers que hay en la zona de drive. Jugar corto tiene el inconveniente de que te queda un hierro muy largo.

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Hoyo 14: El elegido es el par 5 del Old Course en St Andrews. Es un par 5 larguísimo, de más de 600 yardas. Hay unos bunkers en la izquierda, los “Beardies”, que son horribles, donde es posible que para salir uno tenga que tirar hacia atrás. Y por supuesto está el famoso “Hell” Bunker, una especie de cráter monstruoso que yace en medio de la calle. También tenemos un fuera de límites por la derecha.

stroke_saver_15Hoyo 15: Casi al final del recorrido de Royal St Georges encontramos este par 4 serio y duro. No es un hoyo que pueda ocasionar una catástrofe pero es difícil. La calle esta repleta de bunkers y es necesario usar el driver porque el green tiene mucho peligro. También se mencionan los últimos 4 hoyos de Royal Lytham, hoyos tremendos que fueron testigos de la debacle de Adam Scott en el Open del 2012, donde hizo bogeys en los 4 últimos hoyos para darle la victoria a Ernie Els.

Hoyo 16: No se olvida la bestia abominable de Carnoustie: un par 3 eterno, de 200 metros, y con viento. Casi es un par 3,5. En realidad los tres últimos hoyos de este campo son brutales, con el Barry Burn serpenteando para causar destrozos. Se recuerda también el hoyo 16 de Lytham, donde Seve se fue a un parking en 1979.

carnoustie 16

Hoyo 17: No hay duda: el “Road Hole” de St Andrews. Difícil, intimidante, divertido, histórico. Muchas cosas extravagantes en este hoyo: un tiro ciego que sobrevuela un hotel, una carretera pegada al green, un bunker, el bunker. Quizá el mejor segundo tiro del golf, un hierro largo a un green difícil por ese bunker tan famoso.

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Hoyo 18: Pese a lo icónico del 18 de St Andrews y su valle del pecado, o los hoyos finales en Royal Troon o en Royal Lytham, se elige como mejor hoyo final de la rotación el 18 de Muirfield. Hoyo sólido, difícil, recto, con bunkers en la calle.

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La publicidad y el golf

1 de febrero de 2014 Los comentarios están cerrados

Muchas empresas asocian su imagen al golf. Estuve mirando cuántos torneos tienen en su nombre una marca comercial. Salvo los Majors y el The Players, prácticamente todos los torneos del PGA Tour tienen su sponsor; algunas marcas incluso apoyan dos torneos. Frys.com, Shriners Hospital for Children, CIMB, HSBC, Wendy’s, OHL, ISPS Handa, Northwestern Mutual, Franklin Templeton, Hyundai, Sony, Humana, Farmers Insurance, Waste Management, AT&T (dos torneos), Northern Trust, Accenture, Honda, seepuertorico.com, Cadillac, Valspar, MasterCard, Valero, Shell, RBC (dos torneos), Zurich Classic, Wells Fargo, HP, Crowne Plaza, Nationwide Insurance, FedEx (un torneo aparte de la copa), Travelers, CVS Caremark, John Deere, Bridgestone, Wyndham, Barclays, Deutsche Bank, BMW y Coca-Cola apellidan a todos los torneos del calendario. Además muchas de estas marcas imprimen sus logos en los polos, las bolsas y las gorras de los jugadores, además de las obvias marcas fabricantes de material de golf.

El European Tour, cada vez menos europeo, cuenta con menos torneos con marcas. No somos un mercado único: hay una combinación de marcas globales y otras más regionales o locales: City of Ekurhuleni, Alfred Dunhill (dos torneos), Nedbank, ISPS Handa (dos torneos), HSBC, Commercialbank Qatar, Omega, Accenture, DRB-HICOM, Cadillac, Maybank, Volvo (dos torneos), BMW (dos torneos), Nordea, Lyoness, Alstom, Aberdeen Asset Management, M2M, Bridgestone, D+D, Omega y KLM.

Todo esto genera notoriedad, invitaciones a clientes en los ProAms y un acceso privilegiado a su target. Pero hoy quería traer otro ángulo a la relación de las marcas con el golf. En comunicación publicitaria la mejor manera de comunicar unos valores es predicar con el ejemplo y aportar algo al consumidor que sea realmente relevante. Traigo dos ejemplos perfectos de lo que es asociarse bien al golf.

Air France KLM ofrece a los usuarios de su programa de fidelidad Flying Blue la posibilidad de ser socios del Club Flying Golf. El único requisito es apuntarse. Y además de una website dedicada con artículos relacionados con el golf, los titulares del programa tienen un servicio absolutamente maravilloso: llevar los palos de golf es gratuito.

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Otro ejemplo evidente: multitud de marcas de coches apoyan al golf: Hyundai, BMW o Peugeot llevan años apostando por torneos estrella o circuitos nacionales. Lexus, que patrocina no un torneo sino un conjunto de campos (St Andrews Links), intenta aportar algo más que un pellizco a los golfistas: es la única que se preocupa por el problema de cómo llevar palos en el coche. Me contaron que todos sus coches admiten una bolsa de palos en el maletero sin tener que sacar las maderas o hacer extraños malabarismos. Otras marcas, mucho más presentes en torneos, ni mencionan esta importante circunstancia en los preciosos folletos de sus modelos.

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Puede ser ambos detalles sin importancia para cualquier persona, pero los golfistas agradecemos estos gestos. Mi siguiente viaje, con Air France. Y sí, conduzco un Lexus.

La renovación del Old Course de St Andrews

19 de diciembre de 2012 Deja un comentario

St Andrews Links anunció recientemente una de las renovaciones más polémicas de la historia del golf, la del Old Course de St. Andrews, en preparación del Open del 2015. El rediseño, obra del arquitecto Martin Hawtree, se realizan en dos fases. Una primera fase, en diciembre de 2012, modificará los hoyos 2, 7, 11 y 17. La segunda renovación, en diciembre de 2013, afectará a los hoyos 3, 4, 6, 9 y 15. Los cambios han sido aprobados por el St Andrews Links Trustees and Links Management Committee (los “dueños” del campo) y el The R&A Championship Committee (el comité del R&A que organiza el Open Championship).

Esto es lo que dice la Real Academia de la Lengua al respecto.

sagrado, da.   (Del lat. sacrātus).

Digno de veneración y respeto. (Cualquier campo de golf lo es. Sobre estos terrenos se jugaba a golf antes de que se inventara el whisky).

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Inmodificable. “Sus costumbres son sagradas”.  (Nada más que añadir)

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Entre los antiguos, sobrehumano. (Y el hoyo 17 lo es)

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( Las fotos de las obras, de aquí)

Los campos más divertidos del Reino Unido

4 de septiembre de 2012 5 comentarios

La revista americana Golf Digest acaba de publicar la lista de los campos más divertidos del mundo. En realidad, son tres listas: los campos privados de América, los campos públicos de América y campos en las islas británicas.

¿Qué es un campo divertido? Golf Digest entiende que son campos donde uno disfruta de una gran ronda de golf. Para ello apuntan cuatro criterios de selección:

  • Lo cortito puede ser divertido. Nada de campos kilométricos. Aquí caben campos de 5000 metros, incluso algunos de pares 3 o de menos de 18 hoyos. Muchos campazos clásicos que se han quedado cortos para las competiciones profesionales.
  • Un campo difícil no es divertido: No son divertidos los obstáculos de agua en cada hoyo o los fuera de límites. Campos donde un handicap alto no piensa en abandonar el golf. Campos donde fácilmente podemos acabar con la misma bola con la que empezamos.
  • Andar es divertido: mucho más que ir en buggie. No hay que andar un buen rato para llegar al siguiente tee. Los links puntúan alto.
  • Campos amables: no diseñados para recibir una visita única, sino que inspiren a volver varias veces.

Me lo he pasado en grande buceando en la lista que reúne los 20 campos más divertidos del Reino Unido, así que la transcribo, con sus geniales comentarios, y añado los links a las webs de los campos y algunas fotos. Es una lista para poner los dientes bien largos.

Estos son los elegidos:

1. St. Andrews Links (Old) El original.

2. Lahinch G.C. (Old) (Irlanda). Es difícil imaginar un par 3 más divertido que el ciego hoyo 5 par 3, el famoso Dell hole (la foto es de la web del club). Un par 3 encajado entre dunas diseñado por Old Tom Morris en el siglo XIX.

3. North Berwick G.C. (Escocia) Fundado en 1832 y con tiros por encima de vallas de piedra, bunkers, playa, tiros ciegos, greenes salvajes, el hoyo Redan original y un par 4 de 250 metros sin bunkers para terminar la vuelta con una sonrisa.

4. Crail Golfing Society (Balcomie Links) (Escocia). El 7º club de golf más viejo del mundo, fundado en 1786.  Otro campo de Old Tom Morris, abierto en 1895. Corto (es un par 69, con 6 pares 3, 3 pares 5 y 9 pares 4), firme, rápido y divertido.

5. St. Enodoc G.C. (Church) (Inglaterra). Un sublime diseño de James Braid y quizá el bunker más grande de Europa: la costa de Cornwall. Otro bunker famoso: el Himalaya en el hoyo 6:

6. Machrihanish G.C. (Escocia). Permanece como la experiencia pura del golf tal y como la rediseñó Old Tom Morris en 1879.

7. Dooks G.C. (Irlanda)  Un campo encantador, uno de los más antiguos, menos poblado y más divertido que sus vecinos famosos como Ballybunion o Waterville.

8. Askernish G.C. (Escocia). Links clásico. Diseño de Old Tom Morris en 1891. Abandonado en los años 20. Redescubierto y reabierto en 2008. Todo natural, sin ingredientes artificiales.

9. Royal Worlington & Newmarket G.C. (Inglaterra) Una pieza de museo de 9 hoyos. Según Bernard Darwin, los “sagrados nueve”

10. The Island G.C. (Irlanda) Golf atemporal con dunas enormes, rodeadas de mar a 15 minutos del aeropuerto de Dublín.

11. Shiskine G. & Tennis Club (Escocia): El mejor campo de 12 hoyos del mundo, lleno de tiros ciegos, botes raros y vistas vertiginosas.

12. The Machrie G. Links (Escocia): Lugar sagrado en la isla de Islay. Más que un campo, es una peregrinación.

13. Bamburgh Castle G.C. (Inglaterra): Seis pares 3, varios pares 4 cortos, para un campo par 68.

14. Cullen G.C. (Escocia) Otro campo de Old Tom Morris de 1870, un par 63 raro cerca de acantilados y playa.

15. Brora G.C. (Escocia): Al norte de Dornoch, un links puro que parece que haya estado ahí siempre. Sede del  James Braid Golfing Society. Y de muchas ovejas.

16. Golspie G.C. (Escocia): Otra gema al norte de Dornoch. En este links se ha jugado al golf desde finales del siglo XIX.

17. Nefyn & District G.C. (Gales): Vistas impresionantes desde la península de Llyn.

18. Cruit Island G.C. (Irlanda): Un clásico en un acantilado, memorable, escénico y raro.

19. Isle of Harris G.C. (Escocia): Otro campo de 9 hoyos en las Hébridas.

20. The Ladies Putting Club (The Himalayas): El putting green más divertido del mundo al lado del tee del 2 del Old Course.

New Course, St Andrews (Escocia)

3 de agosto de 2012 5 comentarios

Comento hoy uno de los campos legendarios de St Andrews Links, que pude jugar en junio: el New Course. El nombre fue muy imaginativo, y seguramente proviene de que está al lado del Old Course. El campo es nuevo, claro, o lo fue cuando fue inaugurado en 1895. Diseñado por Old Tom Morris. Está bien considerado en el mundo del golf porque es un links venerable, ubicado en un lugar excepcional para los golfistas y de un carácter clásico genuino. Pero siempre será la hermana fea de la estrella: al yacer tumbado al lado de su hermano el Old Course, siempre sufre por la comparación. Y con razón. Es un campo inferior al Old Course.

Es más o menos el el mismo tipo de campo, vegetación, terreno, hierba y rough que en el Old Course. Un links puro.  Algunos pot bunkers son muy similares, aunque en el New hay muchos menos. La misma calle ondulada, llena de montañitas, valles, y arrugas. El mismo viento del mar del norte. Y los famosos tojos amarillos (en inglés gorse) que se alimentan de bolas.

Al igual que el Old Course, el New Course tiene la misma disposición en ida y vuelta que los links clásicos. Y un green compartido, el del 3 y el 15. En muchos hoyos de la ida, las bolas cerradas pueden aterrizar en las calles del Old Course. Pero la sensación que tuve, tras jugar el Old Course, es de estar en un campo más anodino, con menos carácter, y con mucho más rough (lo que da la sensación de que el campo está peor mantenido). Es un campo más estrecho y más difícil que el Old.

El New Course es más económico que el Old, cuesta 70 libras en verano. En el starter de salida te regalan un fundamental libro de distancias, porque realmente es difícil orientarse. Después de una gran comida en la casa club con vistas al Himalayas (el maravilloso campo par 3), salimos a jugar.

En este campo el tiro desde el tee te lo marcan los bunkers y el tiro a green te lo marcan los bunkers. Y tu bola siempre estará en una montañita: o cuesta arriba o cuesta abajo. Los greenes son amplios y movidos. Algunos son muy parecidos a los del Old Course, con enormes vaguadas, desniveles extraños y formas grandes.

Recuerdo especialmente varias cosas notables del campo: tras un hoyo 1 corto (par 4 corto, de 310 metros) donde lo único interesante es el bunker enorme a la entrada de green, el hoyo 3 es un par 5 notable con una calle salpicada de bunkers. El 5 es un par 3 curioso por el movimiento del green, que tiene literalmente un ombligo. También destacaría el hoyo 8, un par 5 donde el green está protegido por dos bunkers terroríficos. Y el hoyo 9, el mejor del campo, un par 3 difícil y muy escénico. Son 200 metros de tiro contra el viento, con el estuario Edén a la izquierda. El green está más bajo que los alrededores, y no hay bunkers.

A partir del hoy 10 volvemos hacia St Andrews. El 10 es de las pocas salidas en alto hacia una calle estrecha y protegida por rough; un buen test de golf. Esta es otra de las escasas fotos de que dispongo del campo. Honestamente me es imposible determinar de qué hoyo se trata, dado lo escasamente memorables que son.

En resumen, un links que palidece ante la leyenda de su hermano el Old Course.

Old Course, St Andrews (Escocia)

10 de julio de 2012 15 comentarios

Es difícil hablar de un campo tan famoso como el Old Course. En este parque público de St Andrews se juega al golf desde hace cinco siglos. Estamos en la histórica cuna del golf. Los campos tienen 18 hoyos porque el Old Course los tenía. El campo que más Open Championships ha acogido. El campo preferido de miles de profesionales. La referencia absoluta en cuanto a diseño de campos, pese a que está diseñado por la naturaleza. Un lugar de peregrinaje obligado para todos los que amamos este juego. Es difícil, digo, hablar del campo eliminando las capas de historia, mística y respeto que uno siente cuando camina por esas calles. Lo intento.

El campo es muy raro y muy especial. Desde el hoyo 1, cada hoyo tiene algo que lo hace singular. Muchos elementos que no dejan de sorprenderte: la absoluta ausencia de horizontalidad en las calles, que son un festival de valles, arrugas, contornos, hoyuelos, vaguadas, plataformas, montañitas; como la piel de un sarpei arrugado. Una montaña rusa continua y sorprendente. Incluso hay salidas desde el tee que son completamente ciegas, como la del hoyo 7. Todo carece del más mínimo orden o simetría, es aleatorio e ilógico, como la naturaleza. Un campo así no puede ser obra de ninguna mente racional.

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Por ejemplo, el hoyo 7, al que hice birdie, tiene antes del green una vaguada inmensa de unos 15 metros de diámetro, en la cual te metes y no te ven los partidos de atrás.

Este desorden también está presente en los greenes, quizá de los más salvajes que recuerdo. El Old Course no es un campo difícil para un jugador más o menos recto. Cogí todas las calles en regulación menos la del 17. Pero eso sí, es un test brutal de putt. El hoyo 2, por ejemplo, tiene putts complicadísimos. En el 16, el green tiene un flan en medio donde está la bandera, y si pateas desde lejos, es realmente difícil hacerse dos putts. Cometí la infame cifra de 6 tripateos.

Esto obliga a pensar mucho cada golpe de acercamiento al green. Donde apuntar, donde botar, donde va a ir la bola. A veces puedes puttear desde más de 80 metros, o tirar por alto, o chipear. Te deja muchas alternativas. Esto es lo que hace de este campo un parque de atracciones, pura diversión. No me extraña el cliché de que “si tengo que jugar sólo en un campo, este será St. Andrews” que me contó mi compañero de partido. Me confesó que llevaba más de 50 rondas en el Old Course “y todavía no lo conozco muy bien”. Es otra idea conocida: todo el mundo habla de la extraordinaria importancia estratégica de dónde jugar cada golpe para evitar tiros de approach duros.

Hay un montón de greenes dobles, enormes. De hecho el campo no ocupa mucho espacio. Mi caddy me contó que una vez al año se juega al revés, es decir, el tee del 1 al green del 18, el tee del 18 al green del 17, etc. A los locales les encanta porque es otro campo diferente, y muchos bunkers nuevos entran en juego.

Luego están los bunkers. El campo está literalmente bombardeado (he leído luego que el campo tiene 112 bunkers). Mi compañero de partido me contó como un socio del R&A, jugando con 73 años, cayó en un bunker cuya existencia desconocía ¡después de haber jugado 50 años en los links! Al parecer todos entran en juego… cuando hay viento. Están por todas partes, y los hay de todos los tamaños y formas. Pequeñitos como un tonel. Grandes. Enormes. Y monstruosos. El bunker del hoyo 8, por ejemplo, el “Shell Bunker”, es un gigante que te saluda desde la distancia y que parece un zenote inmenso en el campo. (Esta foto la he encontrado aquí. )

El más famoso de calle, “Hell’s Bunker”, es un monstruo en forma de U en el par 5 hoyo 14, donde Jack Nicklaus cayó en el Open de 1995 y necesitó de 4 golpes para salir del bunker. Terminó apuntándose un 10 en el hoyo. Y el más famoso quizá del mundo, el del hoyo 17, el “Road Hole Bunker”. Un bunker aparentemente inicuo pero cuyas fauces destruirán las mejores vueltas.

Se habla de los campos americanos manicurados y de los links salvajes , pero este campo está en unas condiciones impecables. Las calles y los greenes son alfombras perfectas de hierba segada al ras, casi resulta difícil diferenciarlas.

El único obstáculo de agua es el Swilcan Burn, que cruza la calle del 1 y del 18. En realidad sólo entra en juego en el 1, si uno intenta apurar demasiado el tiro, o si es agarrotado por el “miedo escénico”: Yo caí en esta segunda categoría, y mi primera bola fue directa a parar al río con un hierro 8 en las manos. Por cierto que el tee de salida del 1 es de los golpes más tensos que he dado en mi vida, y eso que la calle mide casi 100 metros de anchura. Sientes la mirada escrutadora en la nuca de los socios del R&A, de Old Tom Morris, de Allan Robertson y de todo el golf mundial.

(C) Wantes Golf

Tuve un día relativamente benigno en cuanto a viento se refiere. Caminando por el hoyo 8, se levantó un niebla densa, que duró dos hoyos, y desde nuestra posición veíamos apenas las figuras fantasmagóricas de los jugadores de delante. Fue un instante mágico, memorable. Un momento privilegiado en un campo único que debería jugar todo golfista alguna vez.

The Duke’s en St Andrews, Escocia

24 de junio de 2012 3 comentarios

Igual que esas historias de millonarios americanos que compran piedra a piedra un castillo escocés y lo reconstruyen en medio de California, a unas millas de St Andrews podemos jugar un parkland al más puro estilo americano: The Duke’s. Uno no va a St Andrews a jugar otra cosa que no sean links, así que este campo será perfecto para jugar un golf diferente. El campo alberga la sede de la Scottish Golf Union, y la semana pasada fue elegida sede del European Amateur Championship en el 2014, uno de los cuatro majors amateurs. Esto avala su calidad. Aunque está a unos 4 km de St Andrews, el campo es propiedad del Old Course Hotel, Golf Resort and Spa en St. Andrews, el que está en el hoyo 17, que pertenece a Herb Kohler, el dueño de una empresa americana de griferías y muebles y que también es propietario, entre otros, de la sede del PGA Championship del 2010 que ganó Martin Kaymer: Whistling Straits.

Lo jugamos porque si vas a jugar en Kingsbarns, algo muy aconsejable, hay un paquete conjunto Kingsbarns + The Dukes que sale más económico. El campo es precioso, está situado sobre una colina desde la cual se divisa perfectamente el pueblo de St Andrews.

Es un campo joven (1995) diseñado por Peter Thomson, el jugador australiano que en las 7 ediciones entre 1952 y 1958 ganó 4 Open Championships y quedó segundo en las otras tres ediciones. Posteriormente ganaría dos Opens más. Miembro del Salón de la Fama de golf, Thompson trabaja con Ross Perrett sobre todo en Asia; de hecho Duke’s es el único campo importante que han diseñado en Europa, como se puede ver en su web. Cuando Kohler compró el campo en 2006, contrató a Tim Liddy, un discípulo de Peter Dye, para rediseñar todo el campo, creando cuatro nuevos hoyos y rehaciendo todos los bunkers del recorrido.

El recorrido disfruta de un cierto desnivel y con paseos largos entre greenes y tees en algunos hoyos, por lo que no es tontería jugarlo en buggy. A pesar de ello, nos obligaron a mantener el buggie en el camino, lo cual entorpece enormemente el juego y al final hace que sea más lento que ir andando.

Es un campo con muchos tees de salida que permiten adaptarlo a tu juego. Aún así es largo. Jugamos con un viento terrorífico que soplaba en contra en muchos de los hoyos. Como salimos de blancas, creo que no conseguí tirar a green con hierro más que en dos o tres hoyos. Me pareció muy injusto. No recuerdo pares 4 relativamente cortos o llegables con un hierro corto de segundo golpe.

Está en perfecto estado de mantenimiento. Los greenes son enormes y rápidos, lo cual da muchas caídas. Lo más destacado y la principal protección del campo, aparte de su longitud, son los bunkers: hay muchísimos y están mantenidos al viejo estilo, con barbas naturales. Realmente caer en un bunker es un castigo, pero peor es caer en las barbas del bunker. Además de este rough, salirse de calle es encontrarse una auténtica selva, un rough denso donde encontrar la bola es un logro. No ir a calle penaliza extraordinariamente en algunos hoyos.

El hoyo 13 descata por sus vistas a todo St Andrews y el estuario y los links. Un disparo en alto hacia una calle bien protegida por bunkers.

También es una maravilla el hoyo 17, con árboles enormes entrando en juego. Y el 18 es un hoyo duro a un green elevado y defendido por mucho bunker.

En definitiva, un campazo notable cuya desventaja es estar al lado de los mejores links del mundo. Un buen test de golf para los que no sean links-maniacos.