Archivo

Posts Tagged ‘Martin Kaymer’

Erin Hills: el sueño de Bob Lang

15 de junio de 2017 Deja un comentario

Semana de US Open. Por primera vez el torneo más sádico del circuito se juega en Wisconsin, un estado interior rural, muy frío en invierno y con escaso pedigree golfístico. (No es el primer major: Whisting Straits ha acogido 3 torneos del PGA; es ese campo tan salvaje donde Dustin Johnson perdió un PGA ante Martin Kaymer en 2010.)

La historia más curiosa que he leído estos días es sobre un individuo llamado Bob Lang. Un empresario local dueño de una empresa de calendarios (relativamente pequeña, llego a facturar 65 millones al año) y con una cartera de propiedades inmobiliarias que se enamoró de una finca rural en Wisconsin y soñó con transformarla en un campo de golf sede del US Open.

Atraer el US Open no es tarea sencilla. Muchos millonarios han comprado y gestionado campos de golf sin conseguirlo, entre ellos un tal Donald Trump. Pero la USGA prefiere campos públicos clásicos con historia, tipo Pebble Beach o Pinehurst. Se requieren campos con capacidad para acoger una infraestructura fuerte: tiendas, hospitalidad…

Lang compró la mayor parte del terreno en 2001 por 2,7 millones de dólares. En 2004 le mostró el terreno a Mike Davis, director del US Open. Davis se maravilló con la finca y le transmitió su entusiasmo. Y Lang pidió un préstamo de 11 millones de dólares para comenzar las obras. En 2006 se abrió al público, con greenfees a 150 dólares. Se gastó 5 millones adicionales en comprar fincas adyacentes, para que nadie construyera en los límites y estropeara las vistas.

En 2008 la USGA le premió con el US Amateur. Lang decidió gastar 2 millones adicionales para construir nuevos bunkers.

Después de gastarse 26 millones de dólares en su campo, Lang se arruinó: tuvo que venderlo todo para pagar sus deudas, incluso el propio campo en 2009, a un tal Andy Ziegler, por 10 millones. Lang hoy vive de la Seguridad Social y de la generosidad de Ziegler, que le empleó como “consultor del campo”.

Los arquitectos de Erin Hills, por cierto, son Michael Hurdzan, Dana Fry y Ron Whitten. Hurdzan es el quinto arquitecto de la historia, con Jack Nicklaus, Arnold Palmer, Byron Nelson y Robert Trent Jones, Sr. en haber ganado el “gran slam” de los diseñadores de campos: el Donald Ross Award (otorgado por la Asociación Americana de Arquitectos de campos de golf), el Old Tom Morris Award (de la Asociación de Superintendentes Americana) y el Don A. Rossi Award (de los Constructores americanos). Dana Fry trabajó con Tom Fazio antes de establecerse por su cuenta, y ha trabajado mucho en Estados Unidos sobre todo. Ron Whitten ha sido editor de Golf Digest desde 1985.

Anuncios

La Ryder 2012, el mejor evento deportivo del siglo XXI

1 de octubre de 2012 5 comentarios

Existen pocas dudas de que la Ryder Cup 2012 ha sido el acontecimiento deportivo más apasionante de lo que llevamos de siglo. La Ryder Cup es una competición donde se juega algo tan importante como el honor de dos continentes. No hay dinero para el ganador. No hay publicidad en las camisetas ni en las gorras. Una batalla golfística y honorable, donde dos equipos luchan hasta la extenuación y, al final, un equipo derrotado felicita al ganador con un amistoso apretón de manos. En un juego tan técnico como el golf es un espectáculo inigualable ver luchar a veinticuatro deportistas de élite por el honor de la victoria, con un arsenal de fe, garra y corazón.

La increíble remontada del equipo europeo liderado por José María Olazábal nos mantuvo pegados al televisor muchas horas, jugó con nuestra tensión y arrancó gritos y lágrimas con el putt decisivo de Martin Kaymer. Fue un evento único y raro de los que se dan cada 100 años, uno de esos momentos deportivos que desafían la lógica y donde lo imposible se hace real.

Hay muchos instantes memorables para gozar de este Medinahzo:

La remontada brutal de Ian Poulter, con 5 birdies en los cinco hoyos finales de la jornada del sábado, y con la mirada de Poulter, una mirada que arruga hasta el acero. Poulter, durante una semana cada dos años, es el número 1 del mundo.

La vuelta impresionante del debutante Nicola Colsaerts del viernes, con 8 birdies y un eagle contra dos huesos como Tiger Woods y Steve Striker, y con Lee Westwood de privilegiado acompañante.

El paseo militar de Paul Lawrie, Chippie, que masacró a Brant Snedeker, quizá el americano más en forma en Medinah, como quien da un paseo. En la foto, el chip que embocó y que fue considerado mejor golpe de la jornada.

El partidazo de un criticado Luke Donald ante Bubba Watson, un primer punto que nos empujó a todos a creer más en la victoria.

El alucinante putt de Justin Rose en el 17 para batir a un durísimo Phil Mickelson, el mejor Mickelson que se ha visto jamás en una Ryder. Rose venía de embocar otro putt estratosférico.

Los desgraciados dos hoyos finales de Jim Furyk, al que se le aparecieron de nuevo los fantasmas del US Open y del Firestone y que vio cómo su partido ganado frente a Sergio García se tornaba en una amarga derrota con dos bogeys seguidos. Otro veterano ilustre que se marchó a casa con un rosco fue Steve Striker.

El putt de Martin Kaymer, que restituía el honor de los alemanes en la Ryder, haciendo olvidar por fin el putt de Langer en 1999.

Un diario deportivo catalán, Sport, recogía en portada el resultado de la Ryder con un titular que sobrepasa el ridículo para adentrarse en el terreno de la estulticia. Acompañado de una fotografía del ex-entrenador con sus tres hijos, la noticia es: Guardiola vibró en la Ryder.

The Duke’s en St Andrews, Escocia

24 de junio de 2012 3 comentarios

Igual que esas historias de millonarios americanos que compran piedra a piedra un castillo escocés y lo reconstruyen en medio de California, a unas millas de St Andrews podemos jugar un parkland al más puro estilo americano: The Duke’s. Uno no va a St Andrews a jugar otra cosa que no sean links, así que este campo será perfecto para jugar un golf diferente. El campo alberga la sede de la Scottish Golf Union, y la semana pasada fue elegida sede del European Amateur Championship en el 2014, uno de los cuatro majors amateurs. Esto avala su calidad. Aunque está a unos 4 km de St Andrews, el campo es propiedad del Old Course Hotel, Golf Resort and Spa en St. Andrews, el que está en el hoyo 17, que pertenece a Herb Kohler, el dueño de una empresa americana de griferías y muebles y que también es propietario, entre otros, de la sede del PGA Championship del 2010 que ganó Martin Kaymer: Whistling Straits.

Lo jugamos porque si vas a jugar en Kingsbarns, algo muy aconsejable, hay un paquete conjunto Kingsbarns + The Dukes que sale más económico. El campo es precioso, está situado sobre una colina desde la cual se divisa perfectamente el pueblo de St Andrews.

Es un campo joven (1995) diseñado por Peter Thomson, el jugador australiano que en las 7 ediciones entre 1952 y 1958 ganó 4 Open Championships y quedó segundo en las otras tres ediciones. Posteriormente ganaría dos Opens más. Miembro del Salón de la Fama de golf, Thompson trabaja con Ross Perrett sobre todo en Asia; de hecho Duke’s es el único campo importante que han diseñado en Europa, como se puede ver en su web. Cuando Kohler compró el campo en 2006, contrató a Tim Liddy, un discípulo de Peter Dye, para rediseñar todo el campo, creando cuatro nuevos hoyos y rehaciendo todos los bunkers del recorrido.

El recorrido disfruta de un cierto desnivel y con paseos largos entre greenes y tees en algunos hoyos, por lo que no es tontería jugarlo en buggy. A pesar de ello, nos obligaron a mantener el buggie en el camino, lo cual entorpece enormemente el juego y al final hace que sea más lento que ir andando.

Es un campo con muchos tees de salida que permiten adaptarlo a tu juego. Aún así es largo. Jugamos con un viento terrorífico que soplaba en contra en muchos de los hoyos. Como salimos de blancas, creo que no conseguí tirar a green con hierro más que en dos o tres hoyos. Me pareció muy injusto. No recuerdo pares 4 relativamente cortos o llegables con un hierro corto de segundo golpe.

Está en perfecto estado de mantenimiento. Los greenes son enormes y rápidos, lo cual da muchas caídas. Lo más destacado y la principal protección del campo, aparte de su longitud, son los bunkers: hay muchísimos y están mantenidos al viejo estilo, con barbas naturales. Realmente caer en un bunker es un castigo, pero peor es caer en las barbas del bunker. Además de este rough, salirse de calle es encontrarse una auténtica selva, un rough denso donde encontrar la bola es un logro. No ir a calle penaliza extraordinariamente en algunos hoyos.

El hoyo 13 descata por sus vistas a todo St Andrews y el estuario y los links. Un disparo en alto hacia una calle bien protegida por bunkers.

También es una maravilla el hoyo 17, con árboles enormes entrando en juego. Y el 18 es un hoyo duro a un green elevado y defendido por mucho bunker.

En definitiva, un campazo notable cuya desventaja es estar al lado de los mejores links del mundo. Un buen test de golf para los que no sean links-maniacos.

Pound Ridge – New York

3 de febrero de 2012 2 comentarios

(Junio 2011)

Esta semana he tenido que viajar a Nueva York por trabajo, y me quede un dia más. Normalmente mucha gente va a NY a ver turismo y de compras, pero yo quería jugar al golf en la ciudad o alrededores. Hace tiempo empecé a buscar cómo poder jugar en algunos de los míticos nombres del golf norteamericano.

Descubrí que mayor parte de los campos más famosos (Shinnecock Hills, Winged Foot, Liberty National, National Golf Links of America, Fisher Island, Oak Hill…) son privados. Esto quiere decir que sólo puedes jugar con un socio como invitado, no puedes comprar un greenfee como cualquier mortal. Esto restringe mucho las opciones a campos públicos, aunque los hay a docenas.

Se puede intentar jugar en Bethpage Black, el campo del US Open de hace dos años, pero para jugar hay que dormir literlamente en el parking para obtener los tee times libres que se reparten a las 6 am. O pagas un pastón a una empresa que te lleva en limousina (800 USD).

Al final y después de muchas búsquedas, acabé jugando en Pound Ridge www.poundridgegolf.com, un campo creado hace 2 años y diseño de Peter Dye, el mismo diseñador que creó el campo de Whistling Straits (donde Kaymer ganó su PGA), Casa de Campo, Ocean Course at Kiawah (sede de una Ryder), TPC Sawgrass (la famosa sede del The Players) o Harbor Town. Dye tiene fama de hacer campos duros, casi sádicos.  Pound Ridge está a 1 hora de NY, en la frontera con Connecticut. Es lo más parecido a un parkland privado que se puede jugar, y ha recibido muy buenas críticas desde su creación.

Según leí en algún artículo, el campo está basado en el concepto de crear un campo publico de alta calidad para que el 70% de los greenfes los paguen las empresas que invitan a gente a jugar. Fenómeno muy popular en USA pero de escasa raigambre española, aqui se da mas la comilona o la caja de vinos en Navidad. También me contó el americano con el que jugué que el campo ha costado una fortuna considerable, y se nota. Por lo visto han necesitado 10 años de permisos y de convencer a ecologistas para construirlo.

El campo es espectacular, y parece mentira que tuviese sólo dos años de vida, porque parece que ha estado ahí desde hace siglos, en un bosque de robles centenarios. Además al parecer el terreno es muy rocoso, y en muchos hoyos ves rocas en los lados de la calle (o en medio, como en el par 5 hoyo 13). Prácticamente todos los tees son ciegos, casi nunca tienes una visión clara de la calle o de los bunkers. Hay cientos de bunkers repartidos por todo el recorrido, y cuando consigues llegar a la calle es muy raro que disfrutes de un stance plano. Los greenes, como las calles, son grandes y muy ondulados, pero sin los pianos exagerados que te encuentras en muchos campos. Nunca tienes un putt recto, siempre hay una o varias caídas sutiles.

El campo tiene 5 tees diferentes según el nivel que declares. Desde Negras es un campo de 7165 yardas, aconsejado para handicaps 0-4. Yo jugue desde “Granite”, para HCP de 13 a 20, son 6261 yardas.

El servicio es buenísimo, tienes coche gratis (que no usé), tees, botellas de agua, libro de yardas… El campo cuesta 160 USD si reservas con 5 días o más de antelación, y alquilar palos sí que es caro, 70 USD. Inicialmente los greenfees eran aún más caros pero han tenido que rebajar sus pretensiones, supongo que por la crisis.

En definitiva, Muy recomendable!!!

Os adjunto algunas fotos. Si alguien va a NY y quiere jugar espero que esta referencia le sirva.

Una panorámica del 2 y el 3 con la casa club.
Image

Esto es el green del hoyo 1, con lago detrás.
Image

Una vista desde el tee del 7
Image

El par 3 del hoyo 15 recibe un green larguisimo y estrecho con una pared de roca detrás, hay que ajustar mucho el tiro (el tee esta en la parte izquierda de la foto)
Image

Esto es lo que se ve desde el tee del 18, un monton de bunkers y a la izquierda, la calle, que tampoco se ve mucho.
Image