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Los campos más divertidos del Reino Unido

4 de septiembre de 2012 5 comentarios

La revista americana Golf Digest acaba de publicar la lista de los campos más divertidos del mundo. En realidad, son tres listas: los campos privados de América, los campos públicos de América y campos en las islas británicas.

¿Qué es un campo divertido? Golf Digest entiende que son campos donde uno disfruta de una gran ronda de golf. Para ello apuntan cuatro criterios de selección:

  • Lo cortito puede ser divertido. Nada de campos kilométricos. Aquí caben campos de 5000 metros, incluso algunos de pares 3 o de menos de 18 hoyos. Muchos campazos clásicos que se han quedado cortos para las competiciones profesionales.
  • Un campo difícil no es divertido: No son divertidos los obstáculos de agua en cada hoyo o los fuera de límites. Campos donde un handicap alto no piensa en abandonar el golf. Campos donde fácilmente podemos acabar con la misma bola con la que empezamos.
  • Andar es divertido: mucho más que ir en buggie. No hay que andar un buen rato para llegar al siguiente tee. Los links puntúan alto.
  • Campos amables: no diseñados para recibir una visita única, sino que inspiren a volver varias veces.

Me lo he pasado en grande buceando en la lista que reúne los 20 campos más divertidos del Reino Unido, así que la transcribo, con sus geniales comentarios, y añado los links a las webs de los campos y algunas fotos. Es una lista para poner los dientes bien largos.

Estos son los elegidos:

1. St. Andrews Links (Old) El original.

2. Lahinch G.C. (Old) (Irlanda). Es difícil imaginar un par 3 más divertido que el ciego hoyo 5 par 3, el famoso Dell hole (la foto es de la web del club). Un par 3 encajado entre dunas diseñado por Old Tom Morris en el siglo XIX.

3. North Berwick G.C. (Escocia) Fundado en 1832 y con tiros por encima de vallas de piedra, bunkers, playa, tiros ciegos, greenes salvajes, el hoyo Redan original y un par 4 de 250 metros sin bunkers para terminar la vuelta con una sonrisa.

4. Crail Golfing Society (Balcomie Links) (Escocia). El 7º club de golf más viejo del mundo, fundado en 1786.  Otro campo de Old Tom Morris, abierto en 1895. Corto (es un par 69, con 6 pares 3, 3 pares 5 y 9 pares 4), firme, rápido y divertido.

5. St. Enodoc G.C. (Church) (Inglaterra). Un sublime diseño de James Braid y quizá el bunker más grande de Europa: la costa de Cornwall. Otro bunker famoso: el Himalaya en el hoyo 6:

6. Machrihanish G.C. (Escocia). Permanece como la experiencia pura del golf tal y como la rediseñó Old Tom Morris en 1879.

7. Dooks G.C. (Irlanda)  Un campo encantador, uno de los más antiguos, menos poblado y más divertido que sus vecinos famosos como Ballybunion o Waterville.

8. Askernish G.C. (Escocia). Links clásico. Diseño de Old Tom Morris en 1891. Abandonado en los años 20. Redescubierto y reabierto en 2008. Todo natural, sin ingredientes artificiales.

9. Royal Worlington & Newmarket G.C. (Inglaterra) Una pieza de museo de 9 hoyos. Según Bernard Darwin, los “sagrados nueve”

10. The Island G.C. (Irlanda) Golf atemporal con dunas enormes, rodeadas de mar a 15 minutos del aeropuerto de Dublín.

11. Shiskine G. & Tennis Club (Escocia): El mejor campo de 12 hoyos del mundo, lleno de tiros ciegos, botes raros y vistas vertiginosas.

12. The Machrie G. Links (Escocia): Lugar sagrado en la isla de Islay. Más que un campo, es una peregrinación.

13. Bamburgh Castle G.C. (Inglaterra): Seis pares 3, varios pares 4 cortos, para un campo par 68.

14. Cullen G.C. (Escocia) Otro campo de Old Tom Morris de 1870, un par 63 raro cerca de acantilados y playa.

15. Brora G.C. (Escocia): Al norte de Dornoch, un links puro que parece que haya estado ahí siempre. Sede del  James Braid Golfing Society. Y de muchas ovejas.

16. Golspie G.C. (Escocia): Otra gema al norte de Dornoch. En este links se ha jugado al golf desde finales del siglo XIX.

17. Nefyn & District G.C. (Gales): Vistas impresionantes desde la península de Llyn.

18. Cruit Island G.C. (Irlanda): Un clásico en un acantilado, memorable, escénico y raro.

19. Isle of Harris G.C. (Escocia): Otro campo de 9 hoyos en las Hébridas.

20. The Ladies Putting Club (The Himalayas): El putting green más divertido del mundo al lado del tee del 2 del Old Course.

Harry S. Colt, el patriarca de los arquitectos

12 de marzo de 2012 16 comentarios

Tengo pendiente escribir una entrada (o varias) sobre el club de golf Sant Cugat, donde soy socio (actualizo: ver post y routing original). He estado leyendo sobre su diseñador, Harry Shapland Colt, el patriarca de los arquitectos de golf británicos y posiblemente el más importante arquitecto de la historia del golf. En este cuadro de A. Wardlow de 1894 posa como miembro del R&A, es el caballero en primer plano que mira a la derecha debajo del obelisco.

He leído Creating Classics: The Golf Courses of Harry Colt. La portada corresponde al hoyo 5 del campo de Sunningdale, campo que hizo en 1922. Cuanto más leo más asombrado estoy de que nuestro club esté firmado por arquitecto tan ilustre. Este dato incluso pasó desapercibido durante bastante tiempo. En otra entrada hablaré de la historia del club y lo que queda del diseño de Colt.

Harry S. Colt, un abogado inglés nacido en 1869 y fallecido en 1951, jugador notable, desarrolló muchos campos en Inglaterra, trabajó en Europa y en América. Pasó una semana en Pine Valley durante la cual realizó contribuciones decisivas al diseño de este campo. Su contribución exacta en este campo, quizá el mejor de USA, es un tema largamente debatido, pero sin duda tuvo un rol decisivo. En Escocia trabajó el Eden Course de St Andrews. Y también contribuyó a diseñar Royal County Down en Irlanda del Norte.

Su habilidad en el diseño estratégico crearon las bases para la explosión del golf y la época dorada del mismo. Casi todos los grandes arquitectos de campos deben su influencia a su trabajo y sus libros, conferencias y cartas. Para él la prueba esencial era si un gran campo podría pasar el test del tiempo.

Colt introdujo varias innovaciones: por ejemplo fue el primero en realizar planos de trabajo, con detalles constructivos e instrucciones detalladas del proceso de construcción. Se le atribuye (aunque otros cronistas otorgan el mérito a Old Tom Morris) el haber inventado el mejor amigo del golfista: el dogleg, como una forma de retar al jugador y forzarle a elegir la mejor ruta al green. Siempre pensaba en cómo forzar al jugador a pensar en el lugar idóneo para el drive de salida, nunca una calle ancha y fácil. Fue un pionero en plantear que un buen diseño debe obligar al jugador a emplear todos los palos de la bolsa. Fue el primero en integrar casas dentro de los campos, que es como se debe hacer (ahora se suelen integrar campos dentro de urbanizaciones). También ejerció su influencia en el tipo de hierba y otras mejoras agrícolas que mejoraban el mantenimiento y la jugabilidad de los campos. Su trabajo definió una nueva profesión: la del arquitecto de campos de golf.

Cuando Colt comienza a trabajar, los campos de golf del interior de Inglaterra no estaban precisamente pensados para encajar en su entorno y padecían de escasa imaginación en su diseño: campos planos y anodinos, con greenes planos y pocos bunkers. Incluso algún iluminado hacía campos extravagantes, con greenes cuadrados o rectangulares, por ejemplo. No resistían comparación con los links de las islas británicas. Su trabajo dejó varias obras maestras como Royal Portrush (en la foto), el New Course en Sunningdale, Royal Lytham & St Annes (sede del Open Championship de 2012), Muirfield, Wentworth y Royal Worlington, un gran links en el interior.

Su lista de colaboradores es espectacular: Nombres como Hugh Alison (que trabajó en USA y sobre todo en Japón, y de diseños más sádicos que Colt), John Morrison (cuyos campos destacan en Francia) o Alister MacKenzie (diseñador que trabajó en Australia y en USA, firmando con un tal Bobby Jones un campo llamado Augusta National). Todos, en sus inicios, discípulos y aprendices de Colt.

Colt siempre buscaba que los campos se mezclaran con el paisaje, que parecieran naturales. Como si fueran producto de la naturaleza, no de la excavadora. Para mi éste es el mayor arte del diseño: como el artista que convierte una roca en una escultura, rescatar un campo de golf de un prado salvaje, como si siempre hubiera estado ahí. Instalar la civilización en la naturaleza de la manera menos agresiva. Buscaba campos movidos, con calles en dogleg, movimiento en los greenes, movimiento en las calles. Al fin y al cabo la naturaleza no dibuja calles rectas o greenes planos. Evitaba siempre primeros tiros ciegos, le parecían un fracaso del campo. Aún así a veces colocaba tiros ciegos de segundo golpe, pero no demasiados. Cuando había montañas buscaba que los tiros siempre fueran diagonales a la misma, nunca directamente hacia arriba o abajo. Este es el impresionante tiro a green del 15 de Kennemer, uno de sus diseños holandeses.

Colt buscaba que desde la casa club partieran dos hoyos: así puedes tener el campo más o menos lleno en fines de semana. Para él el hoyo 1 debe ser razonablemente largo y fácil: nada peor que un primer hoyo en que los jugadores detengan el campo buscando bolas. Y el 18 debe ser un hoyo duro. El lay out mejor con 4 hoyos cortos (pares 3). Le gustaba también dejar un hoyo llegable con drive (un par 4 corto) con un green sobre una plataforma. Y permitía campos elásticos: muchos tees para permitir alargar o acortar el campo en función del jugador o del viento.

Colt era un mago en la selección de las ubicaciones de los greenes y del trayecto general del campo. Elegía primero estas ubicaciones y luego pasaba mucho tiempo buscando el mejor diseño que se adecuara a estos greenes. Le gustaba que el green fuera lo más natural posible, y que tuviese un barranco o una colina delante para dar interés.

El espíritu de Colt también se refleja en las formas de los bunkers. Todos los hazards artificiales deben parecer naturales. Márgenes irregulares y con rough, arena irregular. También prefería un conjunto de 3 o 4 bunkers pequeños y desperdigados antes que un gran bunker. Su filosofía no era castigar un tiro malo, sino retar al buen jugador. Obliga a pensar en la mejor línea de juego de ataque al green. La profundidad de los bunkers, siempre en función del riesgo. Este es el green – ataúd del 17 de Muirfield.

Una de sus particularidades es que era un maestro de los pares 3. Algo común a todos los campos que diseñó Colt: siempre cuentan con una gran serie de pares 3. Este es el de Kennemer, en Holanda. No hace falta ningún bunker para defender el green.

En aquella época los greenes eran mucho más lentos de lo que son hoy, y el contorno de los greenes bastante más irregular de lo que se ve hoy. Sus greenes no eran pequeños: Colt siempre diseña pensando en un reto para el buen jugador, pero siempre pensando en la jugabilidad. Colt era consciente de que el jugador medio de golf era un hombre de negocios de mediana edad y handicap alto. Sus campos se disfrutan.

En España trabajó en Sant Cugat, en Puerta de Hierro y en Pedreña.

Esta es una foto fantástica del hoyo 9 de Puerta de Hierro, data de 1935 (gracias a Txomin Hospital). Se ve el green bien protegido por una huella de gato formada por multitud de bunkers irregulares que asustan.