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La primera victoria de Seve en Royal Lytham & St Annes

17 de julio de 2012 2 comentarios

El Open Championship vuelve a Royal Lytham & St Annes. Un links venerable y curioso, donde no se ve el mar y sí carreteras, vías de ferrocarril y muchas casas victorianas de ladrillo rojo. No es el campo más bonito del mundo. Faldo dijo que es como jugar en una pequeña ciudad. Fue diseñado por George Lowe, el primer profesional del club, en 1886 y remodelado por Harry Colt al inicio de la década de los 20. Al igual que en Royal County Down, Colt fue llamado para reemplazar los greenes planos y hundidos en superficies algo más elevadas. Colt cambió varios greenes de sitio y creó nuevos tees de salida, añadiendo los doglegs que tanto le gustaban. En la foto, el icónico hoyo 18.

El campo parece un campo minado por bunkers: hay más de 200, es decir, algo más de 11 bunkers por hoyo. Algunos son profundos, muy profundos, como muestra Pablo Larrazábal en esta foto.

El campo es el único de la rotación del Open que empieza en un par 3. También es famoso por su final: 5 hoyos durísimos comparables a los de Carnoustie. Bernard Darwin escribió que “el campo es una bestia, pero una bestia justa”.

En este campo fue donde Bobby Jones consiguió su primer Open Championship en 1926. Una placa celebra un famoso golpe desde una zona arenosa en el hoyo 17 (foto de aquí)

Tony Jacklin consiguió la primera victoria británica en 18 años en el Open de 1969, Gary Player ganó su tercer Open en 1974, Tom Lehman ganó en 1996 y David Duval en el 2001, aquel en el que Ian Woosnam empezó su ronda con 15 palos. Pero sobre todo este links es especial porque Severiano Ballesteros ganó dos Opens, en 1979 y 1988.

Su primer grande en Royal Lytham & St Annes lo consiguió un sábado de junio de 1979. Ya había quedado segundo en Royal Birkdale tres años antes en un Open Championship. Pero esta victoria fue la primera europea (no británica) en un Open desde 1907.

La victoria fue épica porque en la última jornada Seve empleó el driver en 9 salidas y sólo cogió una calle. En un campo como Lytham, con tanto bunker, es decir, con tanto bogey y doble bogey esperando al jugador errático, lo que hizo Seve es estratosférico. No tuvo el mejor lie en muchos segundos tiros, y sin embargo ganó con claridad.

Durante el torneo su bola cayó en 15 bunkers, y en 14 de ellos recuperó con sólo un putt. Y con el sand wedge con el que salió tan bien de bunker fue con el que hizo birdie desde un aparcamiento en el 16.

Y ese es el último y asombroso putt. Como dice el comentarista, la bola parecía que tenía un imán hacia el hoyo.

La meteorología en Escocia, el Old Course y el Royal & Ancient

14 de julio de 2012 2 comentarios

Esta es la historia de cómo pude jugar el Old Course de St Andrews  y visitar el edificio del Royal & Ancient (R&A) gracias al mal tiempo escocés.

Era mi segundo viaje de golf a Escocia. Si se organiza un viaje a la cuna del golf con 6 meses de antelación, es muy improbable encontrar hueco para dos partidos en el Old Course. Por ello nuestro plan incluía 5 campos extraordinarios de la zona de St Andrews, pero excluía el Old Course. (Este es el famoso plano del Doctor Alistair Mackenzie del campo).

El día anterior mis amigos y yo jugamos en Carnoustie en las peores condiciones posibles, no ya para jugar al golf sino para estar en la calle. Lluvia intensa, racheada, horizontal, casi granizo desde el hoyo 1 al 18. Los pantalones encharcados desde el tee de salida. Los zapatos, balsas de agua desde el hoyo 2. Puede hacer mucho frío en junio en Escocia. Una ronda heroica y además en un campo como Carnoustie, famoso por su dificultad extrema. Sin embargo, por alguna extraña razón, disfruté enormemente, mucho más que la primera vez que jugué el campo (y conseguí hacer menos golpes). Carnoustie es un campo espectacular, lleno de trampas visuales. Palabras mayores.

Durante la cena, consultamos la previsión meteorológica para el día siguiente: las mismas condiciones dantescas por la mañana, mejora por la tarde. Teníamos contratado un doblete: Jubilee (7.20) y New Course (15.30). Con prudencia, mis 7 compañeros de viaje decidieron dormir y atacar el New Course en el turno de tarde.

Yo quería jugar, y en vista de la espantada, decidí saltarme el guión. Como ya comenté en este post sobre cómo jugar el Old Course, sabía que es posible aparecer en el starter y buscar un hueco. Llovió intensamente toda la noche. Me planté a las 7.10, en ese momento deja de llover. Había gente ya esperando, algunos desde las 4 de la mañana. El starter, todo amabilidad, me comentó que con el tiempo que hacía era muy posible que pudiese entrar. Empieza a llover con fuerza. A partir de las 8 de la mañana empiezan los tee times reservados a jugadores locales. A las 8.15, el starter pronunció mi nombre. Rápidamente pagué mi ronda (150 libras), contraté un caddie (45 libras más propina), cerré mi paraguas y avancé hacia el tee del 1. En ese momento, dejó de llover, y así permaneció hasta el 18, donde incluso nos recibió el sol.

Me emparejaron con una familia inglesa: un matrimonio y su hija adolescente. Los tres, jugadores notables. Conocían bien el campo. Una vuelta agradable y rápida. Jugando el hoyo 12, el hombre, llamado Kevin, me comentó que era miembro del Royal & Ancient Golf Club of St Andrews. Y que me invitaba a una cerveza en la sede del R&A. Acepté, casi levitando.

El edificio parece más pequeño desde fuera de lo que es. Tras firmar en el libro de visitantes, el hall de entrada te recibe con la jarra de clarete del ganador del Open Championship. En la misma vitrina luce el cinturón de ganador del Open que existía previo a esta jarra, cuando el Open se jugó en Prestwick, y cuya propiedad ganó Tom Morris (hijo).

Pasamos a un salón con vistas al tee del 1. En seguida reconocí a Allan Robertson, a Old Tom Morris, a otros miembros del R&A que adornan las paredes, junto con cuadros y planos del Old Course. Pura historia del golf. En las vitrinas, pude admirar palos de varilla de hickory, bolas de pluma (featheries) firmadas por Allan Robertson, bolas de gutta-percha firmadas por el mismísimo Old Tom Morris. (La foto es de aquí; no se permite hacer fotos dentro del club, tal y como me recordó Kevin.)

En seguida nos trajeron una cerveza bien fría en jarra de plata. Kevin me estuvo contando experiencias y anécdotas, casi todas ligadas al gran Seve Ballesteros. Me describió con veneración un golpe que recordaba del Open del 84. A Seve se le recuerda con viveza, con un enorme respeto en esta sede, en la cuna del golf.

Un gran día, y todo gracias al mal tiempo escocés.

Prince Charles

Old Course, St Andrews (Escocia)

10 de julio de 2012 15 comentarios

Es difícil hablar de un campo tan famoso como el Old Course. En este parque público de St Andrews se juega al golf desde hace cinco siglos. Estamos en la histórica cuna del golf. Los campos tienen 18 hoyos porque el Old Course los tenía. El campo que más Open Championships ha acogido. El campo preferido de miles de profesionales. La referencia absoluta en cuanto a diseño de campos, pese a que está diseñado por la naturaleza. Un lugar de peregrinaje obligado para todos los que amamos este juego. Es difícil, digo, hablar del campo eliminando las capas de historia, mística y respeto que uno siente cuando camina por esas calles. Lo intento.

El campo es muy raro y muy especial. Desde el hoyo 1, cada hoyo tiene algo que lo hace singular. Muchos elementos que no dejan de sorprenderte: la absoluta ausencia de horizontalidad en las calles, que son un festival de valles, arrugas, contornos, hoyuelos, vaguadas, plataformas, montañitas; como la piel de un sarpei arrugado. Una montaña rusa continua y sorprendente. Incluso hay salidas desde el tee que son completamente ciegas, como la del hoyo 7. Todo carece del más mínimo orden o simetría, es aleatorio e ilógico, como la naturaleza. Un campo así no puede ser obra de ninguna mente racional.

St-Andrews-Old-Course-2nd-Linksland.com-1

Por ejemplo, el hoyo 7, al que hice birdie, tiene antes del green una vaguada inmensa de unos 15 metros de diámetro, en la cual te metes y no te ven los partidos de atrás.

Este desorden también está presente en los greenes, quizá de los más salvajes que recuerdo. El Old Course no es un campo difícil para un jugador más o menos recto. Cogí todas las calles en regulación menos la del 17. Pero eso sí, es un test brutal de putt. El hoyo 2, por ejemplo, tiene putts complicadísimos. En el 16, el green tiene un flan en medio donde está la bandera, y si pateas desde lejos, es realmente difícil hacerse dos putts. Cometí la infame cifra de 6 tripateos.

Esto obliga a pensar mucho cada golpe de acercamiento al green. Donde apuntar, donde botar, donde va a ir la bola. A veces puedes puttear desde más de 80 metros, o tirar por alto, o chipear. Te deja muchas alternativas. Esto es lo que hace de este campo un parque de atracciones, pura diversión. No me extraña el cliché de que “si tengo que jugar sólo en un campo, este será St. Andrews” que me contó mi compañero de partido. Me confesó que llevaba más de 50 rondas en el Old Course “y todavía no lo conozco muy bien”. Es otra idea conocida: todo el mundo habla de la extraordinaria importancia estratégica de dónde jugar cada golpe para evitar tiros de approach duros.

Hay un montón de greenes dobles, enormes. De hecho el campo no ocupa mucho espacio. Mi caddy me contó que una vez al año se juega al revés, es decir, el tee del 1 al green del 18, el tee del 18 al green del 17, etc. A los locales les encanta porque es otro campo diferente, y muchos bunkers nuevos entran en juego.

Luego están los bunkers. El campo está literalmente bombardeado (he leído luego que el campo tiene 112 bunkers). Mi compañero de partido me contó como un socio del R&A, jugando con 73 años, cayó en un bunker cuya existencia desconocía ¡después de haber jugado 50 años en los links! Al parecer todos entran en juego… cuando hay viento. Están por todas partes, y los hay de todos los tamaños y formas. Pequeñitos como un tonel. Grandes. Enormes. Y monstruosos. El bunker del hoyo 8, por ejemplo, el “Shell Bunker”, es un gigante que te saluda desde la distancia y que parece un zenote inmenso en el campo. (Esta foto la he encontrado aquí. )

El más famoso de calle, “Hell’s Bunker”, es un monstruo en forma de U en el par 5 hoyo 14, donde Jack Nicklaus cayó en el Open de 1995 y necesitó de 4 golpes para salir del bunker. Terminó apuntándose un 10 en el hoyo. Y el más famoso quizá del mundo, el del hoyo 17, el “Road Hole Bunker”. Un bunker aparentemente inicuo pero cuyas fauces destruirán las mejores vueltas.

Se habla de los campos americanos manicurados y de los links salvajes , pero este campo está en unas condiciones impecables. Las calles y los greenes son alfombras perfectas de hierba segada al ras, casi resulta difícil diferenciarlas.

El único obstáculo de agua es el Swilcan Burn, que cruza la calle del 1 y del 18. En realidad sólo entra en juego en el 1, si uno intenta apurar demasiado el tiro, o si es agarrotado por el “miedo escénico”: Yo caí en esta segunda categoría, y mi primera bola fue directa a parar al río con un hierro 8 en las manos. Por cierto que el tee de salida del 1 es de los golpes más tensos que he dado en mi vida, y eso que la calle mide casi 100 metros de anchura. Sientes la mirada escrutadora en la nuca de los socios del R&A, de Old Tom Morris, de Allan Robertson y de todo el golf mundial.

(C) Wantes Golf

Tuve un día relativamente benigno en cuanto a viento se refiere. Caminando por el hoyo 8, se levantó un niebla densa, que duró dos hoyos, y desde nuestra posición veíamos apenas las figuras fantasmagóricas de los jugadores de delante. Fue un instante mágico, memorable. Un momento privilegiado en un campo único que debería jugar todo golfista alguna vez.

El US Open de 1962: el primer grande de Jack Nicklaus

2 de mayo de 2012 Deja un comentario

En 1962, un rookie de 22 años llamado Jack Nicklaus, ganador del US Amateur, gana su primer major a Arnold Palmer, “The King”, en Oakmont Country Club en Pensilvania, muy cerca de la casa de Palmer. Arnold era el rey, el número 1 absoluto de este deporte y una gran estrella en Estados Unidos, y en ese año ya se había proclamado campeón del Open Championship y del Masters, además de otros 5 torneos. En el Phoenix Open Invitational de ese año ganó con una ventaja de 12 golpes sobre el segundo, el propio Jack Nicklaus. Para el Oso Dorado, éste fue su primer título profesional. Para el rey Palmer este torneo fue una maldición: no volvió a ganar un US Open, quedando segundo 4 veces en 6 años. Para todos, en este major comienza una de las más bonitas rivalidades de la historia del golf.

Palmer desaprovechó una ventaja de 3 golpes en la última jornada. El torneo terminó con los dos jugadores empatados después de 72 hoyos con 283 golpes (-1).

En el play-off disputado el lunes, y con los 22.000 espectadores apoyando a Palmer y ridiculizando a Nicklaus, éste comenzó arrollador y se puso 4 golpes por delante en 6 hoyos.  Arnold protagonizó una de sus habituales remontadas para ponerse uno abajo, pero el rookie consiguió destrozarle al final. El problema de Palmer fue claramente el putt: hizo 13 escalofriantes tripateos en los 90 hoyos jugados del US Open. Nicklaus sólo hizo un green a tres putts, en el primer hoyo del play off.

La USGA acaba de estrenar un vídeo sobre este histórico primer major de Jack Nicklaus.

Sugerencia: Canal+Golf, ¿podríais emitirlo como previa del US Open?

ACTUALIZACIÓN: Previo al US Open del 2012, Canal+ Golf emitió este programa y otros similares de US Open históricos. ¡Gracias!

Links

18 de marzo de 2012 17 comentarios

(Ojo: muchos links, en este post, pero no los de internet, sino de los otros.)

Hay unos 30.000 campos de golf en el mundo. Según el libro “True Links“, de George Peper y Malcolm Campbell, sólo 246 pueden ser considerados como links. ¿Cómo se llega a semejante filtro?  ¿Qué es un links?

El British Golf Museum en St Andrews define un links como un campo de golf ubicado en “una franja de terreno cerca de la costa, …caracterizada por terreno ondulado, asociado a menudo a dunas, con tierra arenosa poco fértil y plantas indígenas (fescues, bents, sea lyme, marram) que, adecuadamente tratadas, producen el césped firme y duro que da forma a los links.”

Para los más radicales y tradicionalistas esta definición se queda corta. Un links, dicen, debe reunir 5 condiciones estrictas:

  1. El campo debe estar sobre el estuario de un río
  2. Es obligatorio que tenga vistas ocasionales al mar
  3. Debe tener pocos árboles
  4. Tiene que tener muchos bunkers
  5. Debe tener 9 hoyos de ida y 9 de vuelta, la ida hacia un punto lejano y la vuelta retornando a la casa club, como en el Old Course de St. Andrews.

Obviamente con criterios tan restrictivos muchos campos sedes del Open no estarían en esta lista. Carnoustie tiene muchos árboles, Royal Lytham & St Annes no tiene vistas al mar, Royal Portrush no tiene muchos bunkers (ni falta que le hacen) o el hoyo 9 de Muirfield retorna a la casa club. Y nadie discute que sean links.

Los autores del libro pasaron tiempo visitando campos y consultando a los expertos más renombrados del mundo para resolver esta cuestión fundamental. Después de sesudos y envidiados análisis, estos criterios son los que definen lo que es un links verdadero:

  1. El campo tiene que estar situado cerca del mar: aunque hay muchos links imitaciones en interior (Sand Hills en Nebraska, por ejemplo), no son links. Tampoco es un links la sede del US Open del 2015, Chambers Bay.
  2. Calles rápidas y duras, greenes también duros que favorezcan approachs tendidos.
  3. Terrenos abiertos y lo más naturales posibles, con invasión controlada de los arbustos.
  4. Debe tener casi todos sus hoyos como links. Esto excluye los campos con mucho arbolado, o los de la península de Monterrey en California (Spyglass Hill, Cypress Point, Spanish Bay…).
  5. Deben tener un terreno arenoso. Se excluyen los campo sobre acantilados (Pebble Beach, por ejemplo) porque están construídos sobre un suelo más arcilloso. Los links deben drenar perfectamente.
  6. Deben estar expuestos a los elementos, en particular al viento.
  7. El clima debe ser frío, porque en climas cálidos la hierba suele ser bermuda y requerir mucha agua de riego, y todo esto retiene mucho la pelota. Recientemente se están construyendo campos en climas tropicales (Bahamas, México…) con un tipo de hierba (Paspalum) regable con agua de mar y que necesita poca agua. Este tipo de hierba duerme y amarillea con el frío, y normalmente los campos son regados abundantemente para recuperar su color, por lo que no se juegan con links.

El campo más icónico de la lista de links es, obviamente, el Old Course en St Andrews. La foto de arriba corresponde a su maravilloso green del hoyo 2.

¿Donde están los links verdaderos?

  • Escocia  84
  • Irlanda 58
  • Inglaterra 53
  • Gales 15
  • Nueva Zelanda 9
  • Australia 7
  • Estados Unidos 4
  • Holanda 4
  • Alemania 3
  • Suecia 3
  • Canadá 1
  • Sudáfrica 1
  • Francia 1
  • Dinamarca 1
  • Noruega 1
  • Bélgica 1

Los autores también ofrecen una lista de los 25 links más icónicos del mundo:

  1. Ballybunion (Old Course) en Irlanda, cuyo hoyo 11 aparece en la primera foto.
  2. Brora (al norte de Escocia)
  3. Carnoustie Championship (Escocia)
  4. County Louth (Irlanda)
  5. Cruden Bay (Escocia)
  6. Lahinch (Irlanda)
  7. Muirfield (Escocia) – En la foto superior con una casa, los bunkers que saludan al hoyo 8
  8. Nairn (Escocia)
  9. North Berwick (West Links) en Escocia
  10. Portmarnock (Irlanda)
  11. Prestwick (Escocia)
  12. Royal Aberdeen (Escocia) – la segunda foto.
  13. Royal Birkdale (Inglaterra)
  14. Royal County Down (Irlanda del Norte)
  15. Royal Dornoch (Escocia)
  16. Royal Liverpool (Inglaterra)
  17. Royal Lytham & St Annes (Inglaterra)
  18. Royal Porthcawl (Gales)
  19. Royal Portrush (Dunluce Links) en Irlanda del Norte
  20. Royal St. George’s (Inglaterra)
  21. Royal Troon Old Course (Escocia)
  22. Royal West Norfolk (Inglaterra)
  23. Rye (Old Course) Inglaterra
  24. St Andrews New Course (Escocia)
  25. Turnberry (Ailsa Course) Escocia

Carnoustie Championship Course, Escocia

15 de febrero de 2012 12 comentarios

Carnoustie tiene varios apodos. Lo llaman “El Poderoso”, “La Bestia”, o “Car-nasty”, ya que es un links absurdamente difícil sobre todo con viento. Dicen que es uno de los campos más duros del mundo. El campo más difícil de la rotación del Open Championship.

Su fama está avalada por el colapso épico de Van de Velde en el Open del 99. En esa edición, con 19 años Sergio García firmó un 89 en su primera vuelta, y un 83 en la segunda, y acabó llorando amargamente sobre el hombro de su madre. Ese mismo año quedó segundo en el PGA (le ganó Tiger); recuerdo el famoso golpe desde el árbol. Pero lo que todo el mundo recuerda en Carnoustie sucedió el domingo, el hundimiento de Jean van de Velde, la mayor tragedia deportiva en la historia de un Major (con permiso de Roberto de Vicenzo o de Mickelson). Le hacía falta un doble-bogey para ganar el torneo y el francés se cascó un triple bogey tras una sucesión de absurdas decisiones y de visitar el Barry Burn. Aquí tenéis un video dramático de lo ocurrido.

En el playoff Paul Lawrie aprovechó el regalo y se hizo con la jarra de clarete, con dos birdies en los cuatro hoyos de playoff. Por cierto que el campeón hizo 290 golpes, seis sobre par. Claramente se les fue la mano con el rough. Cuando el Open volvió a Carnoustie en el 2007, el campo estaba más benigno. Todavía duele recordar el putt que tuvo Sergio para ganar… al final se lo llevó Harrington con un total de -7.

Jugué el campo en junio de 2010. El primer reto fue encontrarlo, porque los Carnoustiesianos lo tienen bien escondido. Otro inconveniente es que no tiene campo de prácticas. Hay que salir a pelo. El complejo tiene dos campos, aunque aqui siempre hablamos del Championship Course.

20120204-152537.jpg

Mi caddie me fue contando historias del campo mientras jugábamos. En el 12 me señaló un bunker de calle que se conoce como el “Jack’s Bunker”. Al parecer Jack Nicklaus, en uno de los Opens, deslizó un comentario sobre este hoyo diciendo que le parecía una salida cómoda. Cuando regresó al siguiente Open en Carnoustie unos años más tarde, mandó sus cuatro salidas a este nuevo bunker que construyeron “en su honor”.

También tuve la oportunidad de jugar el famoso Hogan’s Alley. Una salida estrecha en el hoyo 6 con un bunker en el centro de la calle y un fuera de limites a la izquierda. Todo el mundo jugaba por la derecha hasta que llegó Ben Hogan, en el unico Open que jugo (y ganó) que jugó sus cuatro salidas con precisión de cirujano y puso la pelota por el pasillo entre el bunker y el fuera de limites. Luego leí que hay como 4 diferentes Hogan’s Alley en diferentes campos de golf del mundo, incluyendo el campo de Riviera. En 2006 añadieron un bunker adicional para que el Hogan’s Alley entrara en juego de nuevo: los pros se volaban los bunkers de calle con facilidad.

Era nuestro primer campo en nuestro periplo por Escocia. Mi primer drive fue un rabazo horripilante que visitó el arroyo serpenteante que lo cruza en varios hoyos. Mis compañeros de partido guardaron un respetuoso silencio, aunque las risas iban por dentro. La maldición del hoyo 1. Terminé con un cuádruple bogey. El hoyo dos fue algo mejor: triple bogey y primer tripateo. En el hoyo 3 me hice 9 golpes después de coger calle, tres de ellos desde la arena. Etcétera. Terminé la primera vuelta con un vergonzante 61.

A partir de aquí pensé que si jugaba de zurdas lo haría mejor. Me relajé un poco más. La segunda vuelta fue más aceptable y cumplí mi handicap: hice 44 golpes (+8), con tres pares a los hoyos 12, 14 y 15, y cuatro bogeys a los hoyos 11, 13, 16 y 18. Me acordé de Van de Velde con mi bogey al 18. En total 105 golpes, +11 con mi handicap.

Este año vuelvo a visitar Carnoustie en junio. Ya contaré más cosas del campo. A ver si consigo bajar de 100.

ACTUALIZACION. Jugué el campo por segunda vez en Junio de 2012. Un día infernal: lluvia intensa, viento, frío. Los zapatos encharcados desde el hoyo 3. Hice 104 golpes en unas condiciones durísimas. Y me pareció un campo sencillamente maravilloso. No tiene hoyo malo. Un primera división, de los mejores campos del mundo. ¡Espero poder volver!

21 maneras de jugar en el Old Course

4 de febrero de 2012 3 comentarios

Aprovechando mi primer viaje a la Meca del golf, leí “Two Years in St Andrews“de George Peper. La historia de un periodista de golf americano que después de retirarse decide irse a vivir con su mujer a St Andrews. Cuenta muchas cosas del pueblo, de sus gentes, sus costumbres y por supuesto del golf. Un libro sencillo, divertido y sin muchas pretensiones que destila adoración por el golf.

El libro describe cómo jugar en el Old Course. Lo normal es entrar el el sorteo diario, el Ballot, un proceso que tiene su complejidad. En la época del libro era un sorteo manual, en realidad cuatro sorteos diferentes cada día: los locales, los que aspiran a jugar temprano, los que quieren jugar tarde y los que quieren jugar a cualquier hora. Al parecer el mecanismo del sorteo ha cambiado este año, y el sorteo se hace para dos días posteriores. Ah, y el domingo, el campo está cerrado (para los jugadores, en realidad se convierte en el parque municipal del pueblo).

Para los que no tienen suerte, el libro cuenta, en su capítulo 22, que hay otras 20 maneras posibles para jugar en el Old Course. No estará muy actualizado  (el libro es de 2006), pero tiene su gracia. Aquí están:

1. Aprovechar la influencia de un residente local: Si algún amigo local miembro de alguno de los 5 campos de St Andrews te deja, puedes unirte a su grupo y entrar en el sorteo de jugadores locales. Y si este amigo es inmensamente generoso, te puede dejar una de las 24 concesiones de que dispone anualmente, y que reducirán el precio del greenfee casi dos tercios. Probabilidad: desde 80% (temporada alta) hasta 99% (temporada baja). Coste: $77 t.alta, $36 t. baja

2. Intentar jugar solo: Espera en el starter a que aparezca algún partido de tres. Puedes esperar minutos o horas. Probabilidad: desde 80% (temporada alta) hasta 99% (temporada baja). Coste: $216 t.alta, $106 t. baja.

3. Reservar con mucho tiempo: A partir del primer miércoles de septiembre. Probabilidad: 40%. Coste: $306 en temporada alta (incluye ronda en el New Course o el Jubilee).

4. The Old Course Experience: Este touroperador comercializa 800 rondas al año. Te garantizan una ronda más o menos cuando quieras. Pero prepara la chequera. Probabilidad: 100%. Coste: $1908-$2,206 (incluye ronda en el New Course o el Jubilee más dos noches de hotel, desayuno, cena, trasnfers y otros).

5. Trasládate a vivir a St Andrews: Por ley, los residentes tiene un Links Pass, que les garantiza el acceso a los 6 campos por $203 al año. Tendrás que pagar impuestos, poder votar y demostrarlo con todo tipo de abogados, maestros, clérigos, etc. Probabilidad: 70%. Coste: $200,000 – $3,000,000 para una casa, más ¢203.

6. Trasládate a vivir cerca de St Andrews: La gente que vive en el noreste de Fife pueden comprar un Links Pass al doble del precio de los St Andrewienses. El problema es que hay una lista de espera enorme, sin excepciones (por ejemplo, Mary Thomson obtuvo recientemente su pase después de esperar varios años, cosa curiosa ya que es la esposa del 5 veces ganador del Open Peter Thomson). Probabilidad: 100% (si esperas). Coste: $100,000 – $3,000,000 para una casa, más $406.

7. Unete al Royal & Ancient Golf Club: No es que recluten a gente, pero nunca se sabe. Con las cuotas tienes algunos privilegios para jugar. Probabilidad: 1%. Coste: Si lo digo me expulsan del club, pero es razonable para los estándares americanos.

8. Unete al St Andrews Golf Club o al New Golf Club: Tienes que ser propuesto y secundado, pero admiten a extranjeros. No te dan acceso a los campos pero puedes comprar un Links Pass al triple de su valor normal. Probabilidad: 10%. Coste: $100- $200 al año más $609 del Links Pass

9. Matricúlate en la universidad de St Andrews: Igual eres mayorcito, pero si entras accedes a un pase. Probabilidad: menos del 1%. Coste: $30,000 de matrícula del primer año, más $203 del pase.

10. Unete al Rotary International: Los rotarios juegan un torneo anual desde hace 50 años. Son 360 plazas, pero casi nunca se llenan. Probabilidad: 100% (una vez seas rotario). Coste: lo que cueste ser rotario, más $475.

11. Unete a la Royal Air Force y que te destinen en Leuchars: Tienes un Links Pass al doble del precio local. Y si te nombran comandante, puedes entrar en el R&A. Probabilidad: menos del 1%. Coste: $406.

12. Juega el Dunhill Links Championship: Juegas en el Old Course, Carnoustie y Kingsbarns. Incluyendo rondas de práticas, son 6 rondas de golf (7 si pasas el corte del domingo). Probabilidad: 40%. Coste: $7,500.

13. Compra el último hueco en el Dunhill Links Championship: Haz la puja más alta en la subasta de la St Andrews Pilgrim Foundation. Ayudarás a una buena causa: preservar los edificios históricos del pueblo. Probabilidad: 100%. Coste: lo que sea, puede ser más de $30,000.

14. Hazle un regalazo a tu padre (o a tu hijo): Apuntate al torneo anual de padres e hijos. Probabilidad: 100%. Coste: $7,000 por los dos.

15. Juega el St Andrews Links Trophy o el St. Rule Trophy: Dos eventos amateurs en verano. Se juegan 3 rondas en el Old Course. Para ser elegido necesitas ser stratch o mejor, para el St. Rule, HCP 6 o mejor. Probabilidad: menos del  1%. Coste: $100.

16. Consigue un trabajo en un medio británico de golf y únete a la AGW (Asociación de Escritores de Golf): Cada 5 ó 6 años, cuando el Open vuelve al Old Course, algunos miembros de la AGW son invitados a un día de medios que incluye una ronda. Probabilidad: menos del  1%. Coste: 0.

17. Consigue un trabajo en el St Andrews Links Trust: La empresa emplea 200 trabajadores, y una de las ventajas es un Links Pass gratuito. Probabilidad: menos del  1%. Coste: 0.

18. Consigue un trabajo de directivo en la R&A: Los directivos (unos 10) obtienen privilegios en los links. Probabilidad: menos del  1%. Coste: 0.

19. Clasifícate para el Open en St. Andrews: Juegas toda la semana. Probabilidad: menos del  1%. Coste: $200.

20. Gana el Open en St Andrews. Podrás jugar siempre que quieras en los links. Probabilidad: 0%. Coste: 0.