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Posts Tagged ‘Lee Trevino’

Las tormentas, los rayos y el golf

19 de junio de 2014 Deja un comentario

Es un clásico del verano. Después de una larga espera llega el torneo más esperado del año. Calentamiento, unas bolas para coger sensaciones, unos cuantos putts para leer bien la velocidad de los greenes y al tee del 1. Van pasando los hoyos y se suceden los pares y birdies. La cosa marcha perfectamente. Y de pronto, un sonido infame y estridente de sirena que sólo puede significar dos cosas: ataque aéreo o bien suspensión por tormenta. ¿Es una leyenda urbana que cuando hay tormentas hay que dejar de jugar al golf? ¿Existe algún peligro real? ¿Es de cobardes dejar de jugar en un campo con árboles más altos que un rascacielos? ¿O conviene, como aconsejaba Lee Trevino, jugar con el hierro 1, “porque ni Dios le da a un hierro 1”?

Lightning2

He estado curioseando por la web del Servicio Meteorológico Norteamericano, donde he encontrado abundantes estadísticas sobre la capacidad destructora de la madre naturaleza.

  • En los últimos 10 años, el mayor número de muertes se dan por golpes de calor, seguidos de tornados, huracanes e inundaciones. Los rayos han sido la quinta causa, con 33 muertos al año de media.
  • Cada vez los rayos matan a menos gente. Si miramos los últimos 30 años, esta media es mucho mayor: 51 muertes de promedio. Y el 2013 23 personas fueron abatidas por un rayo. En 1943 fueron 432 personas. Durante la década de los 50 la media descendió a unos 200 muertos al año, y en los 60 volvió a bajar a unas 100 personas al año. En el nuevo milenio, el peor año fue el 2007, con 45 víctimas. (Es curioso, para algunos la naturaleza es cada vez más destructora, pero ya se ve que no).
  • De estas muertes, la verdad es que el golf no supone una parte sustancial. Desde el 2011, año en el que murió un golfista en Louisiana, nadie ha caído en un campo de golf bajo un rayo. 1 muerto en 2010, 1 en 2009, 1 en 2006, 3 en 2005, 3 en 2004, 1 en 2003, 2 en 2001 y 4 en el 2000 son el balance asesino de los rayos americanos en los campos de golf.
  • El peor sitio en USA para estar en una tormenta es Florida, que produce un 20% de los muertos.
  • Entre los lugares, más o menos un 40% de las muertes se produce por estar al aire libre. El segundo sitio más peligroso, con un 20% de las víctimas, es debajo de un árbol.
  • Aquí se cuentan las víctimas mortales, pero también hay algunas personas que sobreviven la caída de un rayo con temibles efectos secundarios.

Un fenómeno curioso cuando cae un rayo en un green (normalmente en el mástil de la bandera), son las figuras de Lichtenberg, unas líneas en forma de ramas de árboles que aparecen cuando una corriente atraviesa un material dieléctrico. Las típicas de los greenes son así:

Golfcourse Lichteberg

Si el rayo aterriza en un carro de palos, los efectos sobre el mismo son devastadores. Esta foto muestra lo que queda después del impacto de un rayo en la bolsa de un golfista americano que esperaba el paso de la tormenta debajo de un árbol. El golfista falleció al instante.

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Normalmente los torneos se anulan cuando los rayos están más o menos a 40 km. Tenemos más de media hora para llegar a un lugar seguro. Yo por si acaso en cuanto escuche la sirena… directo a la casa club.

Algunos consejos que pueden ser útiles en el caso de que nos veamos en una tormenta:

  • No colocarse bajo un árbol aislado. Mejor una masa de árboles. Agachados mejor que de pie.
  • Alejarse de la bolsa de palos.
  • Cerrar y guardar el paraguas.
  • No andar por las zonas despejadas.
  • Un buen sitio para refugiarse puede ser una depresión del terreno, en un valle o barranco; un bunker puede estar bien.
  • Nunca cerca de superficies de agua (pozos, piscinas, lagos, etc.)
  • Un coche de golf no es un buen lugar para esconderse. Un coche sí.
  • Llegar pronto a un edificio.

 

 

Pete Dye, el diseñador diabólico

15 de febrero de 2013 12 comentarios

Pete Dye golf CoursesPete Dye es un diseñador de campos americano a quien conocemos, sobre todo, por sus brutales diseños. Tuve la fortuna de jugar uno de sus campos, Pound Ridge, en Nueva York. Se dice que los campos de Dye son “dye-bolicos”, es decir, retos temibles para el jugador más experimentado. Campos donde los pros sufren de verdad. Dye ha firmado muchas joyas famosas: el Ocean Course de Kiawah Island (sede de una Ryder y del PGA 2012 que ganó McIlroy), Casa de Campo (el más famoso es el Teeth of the Dog, aunque luego diseñó más en este complejo de la República Dominicana), Harbour Town (inconfundible su faro, ver foto más abajo), Whistling Straits (donde Kaymer ganó su PGA), Mission Hills en China y por supuesto el TPC de Sawgrass, con quizá el par 3 más famoso del mundo. Este hoyo es portada del libro “Pete Dye Golf Courses” que acabo de leer.

Una frase resume bien su alma de sádico torturador: “El golfista apasionado jugaría en el monte Everest si alguien pusiera una bandera en su cima… el golf no es un deporte justo, así que por qué construir un campo justo”.

Para dar una idea de su dureza, la primera vez que se jugó el The Players en 1982, el TPC de Sawgrass acogió un plantel espectacular de jugadores, entre ellos 6 ganadores de grandes: Jack Nicklaus, Arnold Palmer, Lee Trevino, Johnny Miller, Lanny Wadkins y Hal Sutton sumaban 35 majors. Ninguno pasó el corte del torneo. La opinión de los jugadores tras el torneo no tiene desperdicio: “Nunca fui bueno parando un hierro 5 en el capó de un coche”, dijo Nicklaus. JC Snead remató: “Este campo es un 90% estiércol de caballo y un 10% de suerte”. A raíz de esta debacle, Dye suavizó el recorrido. Lo primero que hizo el ganador de aquella edición, Jerry Pate, fue tirarle al agua junto con el comisionado del PGA Tour Deane Beman. En la icónica foto, el momento en que Jerry se tira al agua.

Beman Dye Pate

Una breve reseña biográfica: nacido en 1925, lo primero que hay que decir es que Pete Dye se llama Paul D. Dye. Pero para diferenciarlo de su padre, se le llamó PD, que luego fue Pede y al final Pete. Fue un jugador amateur notable, y esto le permitió jugar el Old Course de St Andrews un British Amateur de 1963 (con 38 años). Su primera impresión del campo fue que era “un prado de cabras”. Sin embargo fue progresando en el torneo y después de 7 vueltas empezó a entender la grandeza del campo. Desde ahí visitó todos los grandes campos clásicos escoceses, de donde copió muchas de sus ideas: los pot bunkers, por ejemplo, o el uso de traviesas de ferrocarril para limitar bunkers. (Pete Dye escribió un libro titulado: “Enterradme en un pot bunker“). En realidad Dye ponía bunkers de todos los colores y tamaños.

PeteDye

Pete Dye empezó su carrera profesional en el mundo del seguro, pero dejó la misma para hacerse diseñador de campos, junto a su inseparable mujer Alice (que colabora con él en todos sus diseños). Su primer campo data de 1961 (Dye tenía 37 años). Su método de trabajo es siempre el mismo: sin contratos, planos, maquetas en 3D o dibujos por ordenador. Dye trabaja con un apretón de manos y andando la finca durante innumerables días hasta que el campo se va formando en su mente. Es un artista meticuloso, con enorme atención al detalle, y que siempre presta una enorme atención a la estrategia de juego y a la estética del campo. Sus campos son un puzzle para el jugador: exigen rigor en el juego y precisión en cada golpe. Cada hoyo debe ser memorable.

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Su primer gran éxito fue Harbour Town, uno de los campos más respetados de Estados Unidos. Dye se enfrentó a una finca plana y algo sosa y diseñó un campo memorable. Utilizó las encinas para bloquear entradas al green. En una época donde el gran Robert Trent Jones diseñaba campos con tees, bunkers y greenes enormes, Dye trazó greenes pequeños y pot bunkers (aunque en el 13 el bunker abraza casi completamente al al green).

Harbour Town Golf

Desde los 60 Dye ha diseñado más de 100 campos, casi todos en Estados Unidos.

La filosofía de diseño de Dye está explicada en su web. Transcribo sus ideas.

  • Los campos deben ser jugables por todo tipo de jugadores, desde principiantes a profesionales. Hay que introducir jugadores nuevos y hay que retar a los que saben. Para ello Dye suele emplear hasta 5 tees de salida. Aunque hay que adaptarse al cliente: si el promotor quiere un campo difícil, Dye afilará el lápiz de diseño para crear un campo de pesadilla.

Indiana

  • La experiencia de golf debe ser memorable. El jugador debe ser capaz de recordar los 18 hoyos al terminar la vuelta. Hay que evitar hoyos vulgares o repetidos.

18-pete-dye-course Colleton River Club

  • Las calles deben de ser anchas. Un famoso arquitecto dijo: “Calles estrechas y hierba alta son los malos remedios a un diseño pobre”. Dye sobre todo piensa en campos públicos, donde el juego lento es un problema. No basta con coger calles: hay que tirar el drive a una zona determinada de la calle para ir a por birdies.
  • El golf se juega más agradable cuando es cuesta abajo. Da una mejor perspectiva del golpe.
  • Dye también es acreditado por rediseñar de nuevo pares 4 cortos.
  • Los greenes grandes reducen el stress sobre los mismos cuando hay mucho jugador. Eso al final favorece un uso reducido de fertilizantes y pesticidas, lo que redunda en un daño menor al medio natural.

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  • Dye también dice que trabaja de cerca con  los greenkeepers y responsables de mantenimiento para que éste sea mínimo (en realidad todos los arquitectos dicen esto). Las caras de los bunkers deben poder favorecer la entrada de máquinas.
  • También Dye deja amplias áreas nativas que no exijan mantenimiento. Son muy típicas sus “waste areas”.

En el año 2008 Pete Dye ingresó en el Salón de la Fama de golf.

Los primeros nombres de los palos de golf

20 de julio de 2012 Deja un comentario

Para quien lea libros o artículos de golf en inglés, sirva esta guía para explicar los términos que se utilizaban antiguamente para referirse a los palos de golf. Mucho más sugerentes que la actual denominación, tan funcional como aburrida:

  • Play Club o Grass Club: lo que hoy sería un driver

Brassie

  • Brassie: Hoy equivaldría a una madera 2, aunque un brassie del siglo XIX tenga poco que ver con una madera 2 de hoy. El palo tenía una lámina de latón atornillada a modo de suela, como se puede ver en la foto (de aquí).
  • Spoon: Una madera 3 o 5. Se llamaba “spoon” (cuchara) porque su cara era cóncava. El punto dulce era muy pequeño, sin duda.

Baffy

  • Baffing spoon o baffie: Equivale a una madera 4, empleada para golpes desde la calle o para “approchar”
  • Cleek: Un hierro 1. Como dijo Lee Trevino, el palo que debes usar para protegerte de los rayos en medio de una tormenta con aparato eléctrico, ya que “ni Dios le pega al hierro 1”.

Cleek

  • Mid Iron: el hierro 2.
  • Mid mashie: hierro 3
  • Mashie iron o jigger: hierro 4
  • Mashie: Hierro 5. Como se puede ver en las fotos, no había polémica sobre la forma de las estrías, ya que no había estrías.

Mashie

  • Spade mashie: Hierro 6
  • Mashie niblick: Hierro 7
  • Pitching niblick o jigger: Hierro 8, empleado para golpes de approach o para chipear

Jigger

  • Niblick: Hierro 9, empleado para approaches cortos o para salir de bunker. Hasta la década de los 20 en el siglo pasado no exisitía el sand wedge.

Niblick

  • Putter, el putter, naturalmente, aunque poco que ver con los putters de ahora.

Con palos similares, Allan Robertson fue el primer golfista en bajar de 80 en el Old Course de St Andrews en 1858, un año antes de su fallecimiento. Una hazaña espectacular.