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Muerte en el hoyo 18

Muerte en el hoyo 18

No conocía la obra del escritor Harlan Coben y sus novelas de misterio protagonizadas por el agente deportivo Myron Bolitar. Hace poco cayó en mis manos la cuarta novela de su serie, y su título me decidió a adentrarme en su trama. Se titula “Muerte en el hoyo 18“, una traducción algo vulgar del original “Back Spin”.

Tanto el autor como el personaje demuestran desde el principio su desconocimiento absoluto del golf. Estamos ante una novela negra ambientada en un US Open, nada menos que en Merion (la sede del US Open de este 2013), aunque lo mismo hubiera sido ubicarla en un campeonato de lucha grecorromana o en una exposición de tulipanes. El autor se despacha a gusto con una amplia gama de tópicos y prejuicios: que la ropa de golf es fea y ridícula, que si los golfistas no tienen sentido del humor, son unos “ricos repipis, con esa inflexión gangosa que prefiere mami a mamá“, que si “la palabra deporte no le hace justicia”, el club privado como sinónimo de “somos elitistas y a usted no lo queremos” o “las minorías étnicas por la entrada de servicio”, etcétera. “Todos los deportes tienen su jerga particular, pero la empleada para el golf era una especie de rap para ricos”. Algún personaje intenta explicar al autor lo que es el golf, pero todo queda como si este juego fuese una intrascendente droga blanda para pijos.

El traductor también se apunta a la fiesta de la ignorancia y nos otorga determinados conceptos golfísticos inéditos: en este libro los jugadores “lanzan bolas” desde el campo de prácticas y cuando alguien da un buen golpe los espectadores exclaman “¡bonito estilo!”. Y en el momento culminante del US Open el jugador protagonista “lanzó el putt”.

El autor pasa por ser una celebridad en el mundo de la novela negra, y lo cierto es que los diálogos son ingeniosos y llenos de ironía. La novela no ganará premios ni arrancará ovaciones pero se deja leer. Quizá por ello uno aguarda al final de la novela antes de “lanzarla” al fuego.

Increíblemente el autor omite mencionar uno de los hechos más curiosos de este famoso campo de Pennsylvania. En el East Course de Merion los hoyos no tienen banderas rematando las astas, sino cestas. Esto hace que uno no sepa la dirección del viento al ver la bandera. Nos divertiremos en el US Open.

Merion-Golf-Club-East

Foto de aquí

  1. 3 de abril de 2013 a las 09:35

    excelente post, again querido Wantes… y yo que andaba buscando un libro, sigo huérfano de lectura, jajaj! ;o)

  2. 3 de abril de 2013 a las 10:03

    Bueno Mike, para los fanáticos del golf y de la novela negra, siempre es mejor que nada. Y no es tan mala, de verdad.

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