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Los recortes en Callaway
Los recortes también llegan a Callaway.
He leído en Golf Digest una entrevista al consejero delegado de Callaway donde explica los recortes que ha impulsado en la compañía.
En un post anterior hablé de los números de Callaway y de la necesidad de variar el rumbo económico de la compañía. La compañía facturó en 2011 886 millones de dólares y perdió 172 millones. Chip Brewer llegó a Callaway en marzo.
Se han despedido a 250 trabajadores, un 12% de los cerca de 2.500 empleados que tenía Callaway, la mayoría en puestos corporativos. También se recortan 52 millones de dólares en gastos, en todas las divisiones, incluída la de I+D, la joya de la corona de Callaway.
Brewer señala que si han sorprendido a alguien, es que no sabía donde estaba. La verdad es que Callaway ha sido una empresa con más grasa que sus competidores (por dólar vendido). La empresa ha adelgazado en los últimos meses (Top Flite, ropa, el negocio de zapatos o Ben Hogan han sido vendidos) así que había espacio para recortar sobre todo en el área corporativa. Aún así habla de que no esperaba hacer recortes tan importantes. También dice que los despidos son dolorosos, pero necesarios. Y sobre todo incide mucho en la idea de la Callaway del futuro y de las ganas y pasión de los empleados por volver a la senda del éxito.
Los comentarios de la gente a la noticia son muy similares a los que se escuchan por otros recortes recientes: para algunos son hipócritas e injustos, para otros necesarios para no hundir la compañía definitivamente. Lo que es claro es que la empresa se juega su existencia futura en estos próximos años.
Una buena noticia: El Golfista Campeón del Año es un embajador de Callaway. Mr. Theodore Ernest Els. Su bolsa es Callaway / Odyssey.

Sobre la polémica de los putters largos
Resulta difícil entender que los putters largos (los belly putters o putters escoba) sean legales. La longitud de los palos sigue una progresión desde el driver hasta el sand wedge, que se rompe claramente con el putter escoba. Son palos legales y por eso se pueden emplear para dropar, pero resulta sonrojante ver a Adam Scott aliviarse sin penalidad con un putter largo en el Open Championship y librarse por ello del rough. Aunque el punto clave de la posible prohibición no es el tamano, sino el anclaje. El único palo que va anclado al cuerpo es claramente una anomalía en la forma en que debe ejecutarse el swing.

Hasta la victoria de Keegan Bradley en el PGA del 2011, jamás un belly putter había conseguido la victoria en un major. Hasta ahora, parece que la presión de los fabricantes haría inviable prohibir estos palos. Y todo apuntaba a que en la reunión de la USGA con el R&A antes del US Open la prohibición sería anunciada. Pero al final, nada de nada.
Pero tres de los últimos cuatro grandes han sido ganados por jugadores con putter largo (K. Bradley, Webb Simpson y Ernie Els). Y ya parece que es cuestión de meses que las normas cambien.

Charlé del tema del material de golf con el miembro del R&A con el que jugué el Old Course (ver post). Me contó como el trabajo para introducir limitaciones a las bolas para que no hicieran tanta distancia los pegadores no estaba funcionando: cierto que rebajaba algo la distancia a los mayores pegadores, pero afectaba aún más a los que no lo son.
También le pregunté por la polémica de los putters escoba: Me contó que él no era del comité de reglas pero que sospechaba que estos palos no serían prohibidos: “Ten en cuenta que más de la mitad de los miembros de ese comité usan putters escoba…”
El quijotismo de Michael Campbell
¿Qué le pasa a Michael Campbell?
Desde hace varios años que todo el mundo se pregunta lo mismo. Resulta increíble que un jugador de primer nivel, ganador de un US Open ante el mismísimo Tiger Woods, haya caído en un abismo tan profundo. Su juego y resultados bucean en el océano de la mediocridad para adentrarse en lo más profundo de la infamia.
Estamos ante el jugador más regular del circuíto, mucho más regular que un Luke Donald o un Steve Striker: nadie es capaz de quedar tantas veces en la misma posición (último) de forma tan consistente. Michael Campbell acumula temporada tras temporada récords negativos de golpes y de pésimas posiciones.
Estuve buscando por internet sobre el bueno de Campbell y encontré varias sorpresas y teorías:
Lo primero que me sorprendió es que Campbell no ganó el US Open por casualidad. Era un jugador bastante sólido antes de este major. Su temporada en 1999 fue espectacular, la del 2000 también fue buenísima: quedó 4º en la orden de mérito. De hecho acumula más de 21 millones de dólares en ganancias, y ha ganado 15 torneos en el circuito europeo, incluyendo un HSBC Campeonato del Mundo en Wentworth unos meses después de ganar el US Open (ese torneo le reportó un cheque de 1 millón de libras).
En el 2005 un extraterrestre se adueña del cuerpo de Campbell. Gana su major en 2005, queda 5º en el Open Championship y 6º en el PGA. Y gana el campeonato del mundo en Wentworth. Un escándalo de temporada.
Después de ganar su major, con sus años de exención automática y sin la presión de resultados, Cambo se lo toma con calma. Deja de entrenar duro, se abandona, no aparece por el gimnasio ni por accidente. Así lo reconoció Campbell en alguna entrevista.
En un punto posterior, Campbell se lesionó y volvió a jugar demasiado pronto. Empezó a acumular resultados espantosos. Su confianza quedó destruida. Entró en un círculo vicioso de mal juego y pérdida de confianza que le llevó a resultados cada vez más horribles.
Su record en majors es estremecedor: ha pasado 19 cortes (no está mal), pero ha fallado 28 veces los cortes. En Augusta National ha jugado 10 veces, jamás ha jugado el fin de semana.
El neozelandés juega mucho en el circuito europeo; creo que tiene exención hasta el 2015. En el 2009 Campbell pasó 3 cortes. En el 2010, pasó 1 corte. En el 2011 hizo una temporada mucho mejor pero sólo pasó 6 cortes; su mejor posición el puesto 25 en el Omega European Masters. En el 2012 lleva tres torneos jugados, tres cortes fallados. Torneo tras torneo sigue intentando volver, sin demasiado éxito.
Cambo ha buscado consejo en varios profesionales. Como se cuenta aquí, Steve Williams, el ex-caddie de Tiger, le recomendó jugar de manera mucho más agresiva. Cuando uno juega mal, lo peor es empezar a jugar de forma defensiva. Ernie Els le aconsejó lo contrario: intenta bajar de 40 golpes, así si lo consigues tu confianza mejorará. No sé a quien hizo caso al final.
Es difícil entender que un jugador con estos pavorosos resultados siga entrenando y jugando a este nivel y no se haya ido a su casa. Jugar el tour europeo es viajar sin parar, torneo tras torneo, una vida dura. ¿Donde queda su dignidad y su sentido del ridículo? El golf profesional es un deporte cruel y curiosamente muy justo. Si juegas mal, no ganas absolutamente nada. Sus ganancias en el circuito en los últimos años no le dan ni para los billetes de avión. Cambo reconoce que ha pensado más de una vez dejar el golf profesional, pero que no tendría nada mejor que hacer. Además él dice que en el campo de prácticas le sale todo. Y ahí sigue, dando un ejemplo de tesón, voluntad, fortaleza mental y quijotismo admirables.