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¿Cómo se puede ganar a Tiger Woods?
Como mover la bola con el driver
Gracias a Los Tweets de Golf veo lo que le pasó al jugador australiano Brett Rumford en su primer golpe de la tercera jornada del Ballantine’s Championship, en el par 5, hoyo 1 del Blackstone Golf Club de Korea. La bola hace un curioso efecto de backspin con tirabuzón.
Al final consiguió salvar el par.
La chaqueta verde
Leo en Golf Illustrated un artículo sobre la chaqueta verde. ¿Cómo conseguir una? Además del improbable suceso de que te nombren socio, o el más improbable aún de que seas capaz de ganar el Masters, puedes ir a la Hamilton Tailoring Company de Cincinatti y comprarla por $250 dólares. O robarla, porque sólo las fabrican para Augusta National. Este año, por primera vez, también para mujer.
Es posible que sea la prenda más deseada por cualquier golfista. Los miembros del Augusta National y los ganadores del Masters pueden llevarla. Pero sólo en el club. A los campeones hoy les dejan tener una réplica, aunque antes durante máximo un año. Seve se negó a devolver la suya.
La idea se le ocurrió a Bobby Jones cuando, después de ganar el Open en Royal Liverpool en 1927, quedó impresionado con las chaquetas rojas que llevaban los antiguos capitanes del club. Les hacían parecer venerables y elegantes. Así que cuando abrió Augusta National en 1933, le planteó la idea a su socio Clifford Roberts.
El único problema era el color. Al parecer se plantearon que la chaqueta fuera amarilla, roja e incluso naranja, el color melocotón de Georgia. Hasta que en un paseo conjunto, Roberts hizo un comentario sobre el precioso color verde de los arbustos de azaleas. Así nació la leyenda. El verde, para los técnicos, es el Pantone 342.
El artículo cuenta más historias sobre la chaqueta. Por ejemplo, la que tuvo Bobby Jones en 1937 se subastó recientemente por 310,00o dólares. Y las 6 de Jack Nicklaus… pues no se subastaron, porque el Oso Dorado no ha tenido una hasta 1998.
Este año, por fin, hay un modelo para mujer.
Muerte en el hoyo 18
No conocía la obra del escritor Harlan Coben y sus novelas de misterio protagonizadas por el agente deportivo Myron Bolitar. Hace poco cayó en mis manos la cuarta novela de su serie, y su título me decidió a adentrarme en su trama. Se titula “Muerte en el hoyo 18“, una traducción algo vulgar del original “Back Spin”.
Tanto el autor como el personaje demuestran desde el principio su desconocimiento absoluto del golf. Estamos ante una novela negra ambientada en un US Open, nada menos que en Merion (la sede del US Open de este 2013), aunque lo mismo hubiera sido ubicarla en un campeonato de lucha grecorromana o en una exposición de tulipanes. El autor se despacha a gusto con una amplia gama de tópicos y prejuicios: que la ropa de golf es fea y ridícula, que si los golfistas no tienen sentido del humor, son unos “ricos repipis, con esa inflexión gangosa que prefiere mami a mamá“, que si “la palabra deporte no le hace justicia”, el club privado como sinónimo de “somos elitistas y a usted no lo queremos” o “las minorías étnicas por la entrada de servicio”, etcétera. “Todos los deportes tienen su jerga particular, pero la empleada para el golf era una especie de rap para ricos”. Algún personaje intenta explicar al autor lo que es el golf, pero todo queda como si este juego fuese una intrascendente droga blanda para pijos.
El traductor también se apunta a la fiesta de la ignorancia y nos otorga determinados conceptos golfísticos inéditos: en este libro los jugadores “lanzan bolas” desde el campo de prácticas y cuando alguien da un buen golpe los espectadores exclaman “¡bonito estilo!”. Y en el momento culminante del US Open el jugador protagonista “lanzó el putt”.
El autor pasa por ser una celebridad en el mundo de la novela negra, y lo cierto es que los diálogos son ingeniosos y llenos de ironía. La novela no ganará premios ni arrancará ovaciones pero se deja leer. Quizá por ello uno aguarda al final de la novela antes de “lanzarla” al fuego.
Increíblemente el autor omite mencionar uno de los hechos más curiosos de este famoso campo de Pennsylvania. En el East Course de Merion los hoyos no tienen banderas rematando las astas, sino cestas. Esto hace que uno no sepa la dirección del viento al ver la bandera. Nos divertiremos en el US Open.
Foto de aquí
El hierro de Sergio García desde la madera
“Juegue la bola donde repose”, dice la norma. Y así hizo Sergio ayer en el hoyo 10 de la última jornada del Arnold Palmer Invitational. Brillante.
El magnetismo y el golf
Un amable lector de este blog, fotógrafo profesional, me envía una foto espectacular relativa a un post anterior, en el que hablaba del obturador rodante, y de los extraños efectos que salen en las fotos de golf.
Lo mejor de su correo es la impresionante explicación que otros han dado al increíble deformación de la varilla, digna de otro blog: “eso es el magnetismo que producen las torres de energía”.
¡¡Muchas gracias Nicolás!!!
Una web para retratar tu progresión golfística
Hay muchas apps y websites en el mercado para guardar las rondas de golf que uno hace y seguir su progresión. Guardo desde hace algunos años mis vueltas de golf en www.oobgolf.com. No sé si es la mejor; para mí tiene varias ventajas.
- Es gratuita (puedes hacerte usuario Addict, para poder introducir campos nuevos, handicap real de juego y otras funcionalidades)
- Te permite valorar tu handicap real de juego en cada hoyo de un campo que has jugado muchas veces. No siempre el hoyo handicap 1 es el más complicado, o el handicap 18 el más fácil. El programa permite descubrir los hoyos que se te dan muy mal y los que se te dan mal. Eso permite entender mejor tu juego en el campo.
- Usar esta aplicación te obligar a jugar vueltas con el objetivo de mejorar, de batirte a ti mismo, de superarte, de hacer pocos golpes. Hay gente que no le importa hacer 100 golpes, lo que prefiere es divertirse en el campo. Esta web no es para ellos. Dejé de meter vueltas en Navidad del 2012 y desde entonces juego peor (aunque también quizá tiene que ver que soy muy malo).
- Las estadísticas permiten desnudar tus flaquezas y planificar mejor tu práctica de mejora. Yo sigo tres estadísticas clave: El porcentaje de drives de salida en calle, los GIRs (greenes en regulación) y la media de putts por vuelta. Aunque reflejan cosas diferentes, las tres estadísticas están relacionadas. Un ejemplo: mi problema sigue siendo un porcentaje bajo de GIRs. Cojo muchas calles, pero soy un pegador blando y cortito, y me quedan tiros a green muy largos. Al coger pocos greenes, tengo mucho “approach y putt” desde cerca del green, y eso hace que tenga un porcentaje de pateo bajo.
- Dado que la web es americana, te da tu handicap de juego por el sistema USGA, diferente del europeo. En Estados Unidos tu handicap viene marcado por tus 10 mejores vueltas de las 20 últimas jugadas. Uno no tiene que jugar un torneo para bajar el handicap. Una vuelta con amigos te lo baja. Normalmente el handicap americano es más bajo que el que tengo en Europa.
- Permite seguir el juego de tus “amigos” en la web y comentar sus vueltas.
- Uno puede ver lo que opinan los usuarios de campos, de material de golf, etc. También hay varias columnas editoriales.
- Los datos los apunto en la tarjeta con papel y lápiz y los paso luego a mano. Nada de smartphones en un campo de golf (además de que está prohibido por el R&A, uno se expone, en medio de una ronda, al abominable momento de recibir una llamada).
¿Conocéis alguna mejor? Me encantaría oir vuestros comentarios.
Golf Boys
Nadie se imagina a Jack Nicklaus o a Arnold Palmer haciendo esto, pero lo cierto es que estos vídeos son benéficos, y tienen su gracia.
Golf Boys: “2.Oh”
Golf Boys: “Oh, Oh, Oh”
Arreglen piques, rastrillen bunkers
Un barómetro de la calidad de los jugadores de un campo de golf tiene poco que ver con el número de birdies que consiguen. Basta con comprobar el estado de los bunkers y greenes para calibrar la cultura golfística de los jugadores. Resulta inconcebible cómo en muchos campos de España los greenes presentan un estado deplorable por culpa de la desidia o la barbarie de los golfistas. Por favor: ¡arreglen dos piques por green y rastrillen los bunkers!
En otros países, el golf es otra cosa. Y si no vean este espectacular cartel que un amigo, expatriado de todo menos del golf, ha fotografiado en el Club de golf Madeiras, al norte de México DF, en Coautitlan Itzcalli.
Al parecer el club ha cerrado por falta de mantenimiento.









