Alcaidesa Links, San Roque (Cádiz)
La primera industria de España es el turismo. El turismo de calidad, no el de borrachera, discoteca y playa sino el que gasta euros, compra, visita museos y/o juega al golf. Este deporte es uno de los ganchos más atractivos para promocionar nuestro país (aunque mucha gente no lo entienda). En un anuncio reciente la Junta de Andalucía promocionaba el golf con una imagen de un green junto al mar. El campo que eligieron para su publicidad es Alcaidesa Links. Después de jugarlo creo que es una elección lógica: es un campo espectacular.
El complejo de Alcaidesa tiene dos campos de golf relativamente recientes: el Links y el Heathland. El primero se abrió en 1992 y el segundo en 2007. Diseños de Peter Alliss y Clive Clark el links, y Dave Thomas el Heathland. Hablo aquí del “Links”, que pese a su nombre no es precisamente un links.
La ubicación del campo es espléndida: se trata de un recorrido en ida y vuelta que acompaña la línea de la playa desde unas colinas. Desde casi todos los hoyos disfrutas de vistas increíbles al océano y al estrecho de Gibraltar. De hecho, el Peñón sirve como referencia de tiro para varios greenes. Es una presencia poderosa y desafiante. A más de uno le brotarán pensamientos patrióticos de reconquista. Decenas de grandes barcos esperan varados a cruzar el estrecho. Africa también se puede ver claramente.
La cercanía al mar tiene otro aliciente: el viento. El viento puede cambiar hasta dos palos las distancias que se consiguen. Además como es un recorrido de ida y vuelta, los hoyos en los que el viento ayuda se convierten en hoyos terroríficos con el viento de cara en la segunda vuelta.
Es un campo que hay que jugar en buggie: la distancia entre algunos hoyos puede ser importante y abundan las cuestas. De hecho algunos hoyos rozan el límite de lo razonable para ser hoyos circenses: tirar a un green elevado 30 metros desde tu posición. O salidas a una calle 40 metros inferior a tu punto de disparo. Importante practicar tiros con la bola más alta o más baja que los pies o en calles inclinadas. En la foto la salida del par 5 hoyo 5, con un desnivel tremendo.
Fuimos con un jugador que conocía bien el campo y esto es una ventaja enorme, ya que muchos tiros desde el tee son semiciegos y las calles suelen tener bastante pendiente lateral o frontal, lo cual exige tiros precisos. Ir a calle es fundamental, en varios hoyos entra en juego el fuera de límites o temibles bosques de arbustos y tojos que tragan las bolas sin esperanzas de recuperarlas.
Comento un poco algo del recorrido: después de dos hoyos buenos iniciales, el hoyo 3 es el par 4 handicap 1 del campo, un hoyazo aparentemente sencillo con un gran tiro a green en el que hay que cruzar una pequeña vaguada. Esta es la salida (con vistas, como casi todos los hoyos)
Y este es el green visto desde atrás con el Peñón al fondo.
El hoyo 4 aparenta una salida complicadísima y estrecha; realmente desde el tee de salida no se ve mucha calle y sí mucho bunker. Además la calle tiene una fuerte caída hacia estacas rojas en la parte derecha (por donde está el camino en la foto), pero esto no es evidente desde el tee.
Este es el hoyo 7, un par 5 por el que cruza un camino hacia la playa (que está literalmente debajo de la calle, por un túnel. La calle serpentea a la izquierda para tirar a un green más elevado.
El 9 es una salida en alto que cruza un bosque para aterrizar en una ladera cuesta arriba muy pronunciada. Consigues la misma distancia con un drive que con un hierro 5, ya que la pendiente llevará la bola abajo. El segundo tiro es ciego a un green alargado.
Este es el green del 11, para mi el hoyo más escénico del campo. Un tiro precioso.








Muy bueno el artículo y el exámen al campo, como siempre.